El Asombro

Campaña Mundial Para Recuperar “El Asombro”

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El Asombro¿Por qué no hacemos una?

¿Por qué a nadie se le ocurre proponerla?

¿Será porque se piensa que no es importante?

 

Podemos pensar en “asombrar” como la capacidad de aclarar algo quitándolo la sombra (a-sombrar), y también podemos pensar en esa palabra como poner sombras a un concepto que creíamos que teníamos claro (comenzar a dudar sobre algo que creíamos que sabíamos).

Más allá de cuál podría ser el concepto más acertado y teniendo en cuenta de que ambos nos ofrecen una gran posibilidad, te invito a centrarnos en el sentimiento de asombrarse.

Todos hemos sido “Asombreros” (asociados al club del Asombro… uno de los que más socios pierde con el correr de los años), alguna vez. ¿Cuándo?

Cuando éramos niños.

El niño se asombra a medida que descubre el mundo al que vino.

Sus sentidos alertas le comunican novedades por doquier, las que parecen no acabar nunca. Todo es nuevo y sorprendente. Y aquí está la clave. En “nuevo” y “sorprendente”.

A medida que las cosas se transforman en conocidas, vamos eliminando de nuestro sentir, lo “nuevo” y lo “sorprendente”.

Walt Streightiff

 

El enemigo temible que genera la pérdida de la capacidad de asombro es la Costumbre.

La costumbre de hacer las cosas siempre de la misma manera.

La costumbre de discutir pensando que vamos a ganar una discusión.

El ganador de una discusión es el que la evita. Dale Carnegie

 

La costumbre de contestar mal.

La costumbre de seguir con lo que conocemos por miedo a lo desconocido.

La costumbre de ir a un trabajo que no queremos.

La costumbre…

La costumbre…

La costumbre…

La costumbre es el resultado de ejercitar un hábito.

¿Es malo tener hábitos?

Depende… de qué hábitos sean y a qué nivel de inconciencia los ejercitemos.

Cuando podemos distinguir esto, también podemos cambiar el hábito que nos está “matando” en una ficción de vida que solo es… Costumbre.

 

Me sigue asombrando la versatilidad de lujo del mundo de las interpretaciones. Te cuento una pequeña anécdota porque “nobleza obliga”, algunas veces, la costumbre puede resultar provechosa.

Ayer fui al oculista para que me revisara mi ojo izquierdo ya que hace dos días que empecé a “ver” una mosquita que  “baila” delante de él, molestándome todo el tiempo.

Lo que más deseaba es hacerla desaparecer así que lo primero que pregunté fue: “¿Se va a ir?”. Él me contestó: “No”. Entonces pregunté: “¿Es peligroso?”. Y me dijo: “No… Y dentro de un tiempo, aunque ella seguirá ahí, usted no la va a ver”.

Yo no lo podía creer. Entonces, agregó: “Es como cuando usted pasa por un pasillo, varias veces al día y en él hay un caja a un costado, que podría obligarla a hacerse un poco a un lado para poder pasar. Los primero días, usted la ve pero cuando pasa un tiempo, ya no la tiene más en cuenta y parece que no la viera más. Se ha acostumbrado a que esté allí.

 

¿Qué costumbres cultivás que te están quitando tu poder personal?

¿Qué costumbres te están apartando del maravilloso Club del Asombro?

¿Estás deprimido?

¿No hay nada que te motive, que te llame la atención?

Estás perdiendo tu capacidad de Asombro.

 

Pero no carguemos toda la responsabilidad a la costumbre.

Nosotros también somos responsables de perderla.

 

Cuando nos creemos que ya sabemos todo, cuando nos acostumbramos a aparentar ser eruditos (a veces, hasta en casi todos los temas), cuando tememos decir “No sé”, nuestra capacidad de asombro se va resintiendo. Responde a nuestra falsa postura de “sabelotodo” y se retrae.

“Yo ya me capacité demasiado”.

“Esto ya lo conocía”.

Tengo una noticia para vos: Aunque escuches hablar cien veces sobre un mismo tema, siempre habrá, al menos una cosa, que aprenderás en la vez ciento uno.

“No me vengas a mí con eso”.

“Yo ya estudié cuando era joven. Ahora, ¿para qué voy a estudiar?

Y hasta ante la trivial situación de un chiste: “Ja, ja, ja” (risa que producimos antes de que el contador concluya).

Todas estas actitudes que creemos que nos hacen aparecer como muy versados (hasta cuando se trata de un chiste), muestra nuestra estupidez, nuestra ignorancia, nuestra mirada errónea y nuestra inconciencia de lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos perdiendo la capacidad de asombrarnos.

 César Brañas 

 

Detrás de esta actitud reina el miedo. Miedo al cambio, miedo a salir de la zona de comodidad, miedo a estar equivocado, miedo al ridículo.

¿No sería interesante que intentaras cambiar estas conductas para recuperar tu capacidad de asombro?

¿Cómo te parece que sería su sentir diario si pudieras asombrarte al reconocer lo nuevo y dejarte sorprender?

¿Cuál sería tu actitud ante cualquier acción que realizaras si no estuvieras tan seguro de cómo va a resultar?

¿Te sentirías motivado si te ejercitaras en encontrar lo desconocido en cada vivencia que tenés?

 

¿Cuál te parece que sería tu emoción si te permitieras decir “No Sé”?

 

Mis ideas están basadas en mi asombro y admiración por las leyes contenidas en el mundo que nos rodea. Quien se maravilla de alto, toma conciencia de algo maravilloso. Maurits Cornelis Escher

 

 Francesc Torralba

 

Asombrarte te permitirá ampliar tu mente. Detener la limitación de tus pensamientos.

Para practicar el asombro, necesitás tener tus sentidos alertas, buscar lo nuevo en todo lo que sucede y te sucede, cobijar la actitud de aprendizaje, vivir en el aquí y ahora, tener presente que el cambio es permanente, olvidarte del mundo del “debería”.

¿Y para qué todo este trabajo? , te preguntarás…

Nada más ni nada menos que para ser feliz.

¿Qué te parece?

Cuando te ponés a pensar en qué es la felicidad y cómo lograrla, te pido que recuerdes este post, o al menos, que para ser feliz necesitás alimentar cada día tu capacidad de asombro.

 

El discípulo filósofo

Era un discípulo que siempre estaba girando la manivela del pensamiento para enredar con cuestiones filosóficas y metafísicas. Se pasaba los días especulando sobre doctrinas esotéricas y afanándose por encontrar métodos secretos y verdades supra-naturales.

Absorto en sus elucubraciones, no llevaba a cabo con la diligencia necesaria las labores domésticas del monasterio. Un día acudió a visitar al abad y le preguntó:

-Pero, ¿qué es la verdad, venerado maestro?

-Simple y llanamente, la vida de cada día –repuso el abad.

Desilusionado, el discípulo protestó:

-En la vida de cada día, lo único que veo es eso: la vida vulgar y corriente de cada día, pero la verdad no la veo por lado alguno.

Sonriendo, el abad dijo:

-Esa es la diferencia, que unos la ven y otros, no. Y ahora, deja de holgazanear y ve a lavar los cacharros.

De “Cuentos espirituales del Himalaya”, de Ramiro Calle

   Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día para mostrarte que el centro de tu Ser es la espiritualidad. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

¿Te unís a la campaña? ¿Por qué?

¿No te unís? ¿Por qué no?

 

¿Te gustaría contestar para que interactuemos?

¡Muchas gracias!

 

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Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

3 comentarios en “Campaña Mundial Para Recuperar “El Asombro””

  1. Siempre que veo el letrerito de “Web”, me dan ganas de comenzar con otro blog, jajajaja…
    Bueno, a lo que voy.
    Te voy a dar toda la razón porque estoy totalmente de acuerdo y no porque piense igual o no, si no porque me he llevado últimamente algunas sorpresas, unas mejores que otras, pero al fin y al cabo asombrada de mi misma sí que me han dejado.
    De ahí que piense que nunca se deja de aprender precisamente.
    Hace dos meses me llevé la mayor sorpresa de mi vida hasta hoy y sé lo que me digo. En ningún momento pensé que si yo quería hacer algo sin tener que claudicar por segundas personas de mi intención, deseo, llámalo como quieras, consiguiese hacerlo.
    Te aseguro que esto me sorprendió muchísimo en mi, que suelo ser muy considerada con las opiniones de los seres que nos quieren y rodean día a día.
    Detrás de esta sorpresa, vinieron otras muchas más, jajajaja.. jajaja..
    La verdad, creo que nadie deja de sorprenderse aunque se diga que ya se ha visto todo.
    Si lo hubiésemos visto todo, significaría que se podría tomar una solución basada en todo lo pasado “Visto y vivido” y todos nuestros problemas desaparecerían por completo. Al no volver a haber mas sorpresas o eventos que nos puedan asombrar y estar todo solucionado, nadie lo volvería a pasar mal nunca jamás.
    Pero por todos es sabido que no es así.
    Las sorpresas, siempre están ahí, momento por momento, y el asombro viene cuando las descubrimos. Así que como ningún momento es igual, siempre me asombraré de las cosas que lo consigan.. Y te aseguro que a mi, sí me vas a asombrar facilmente, porque aun me queda mucho por descubrir. 😉
    Ha sido un gustazo Rita, como siempre.
    Cariños moza.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    Pues yo te felicito, Mari Carmen.
    Nunca tenemos que dejar de hacer nada en nuestra vida por otras personas y esto no implica que no las queramos o que no nos importen, lo que significa es que si queremos hacer algo es porque nos va a hacer bien y para querer a otros, primero tenemos que estar bien con nosotros mismos.
    El asombro nos permite permanecer con gusto por la vida. Como muy bien decís: Nunca se deja de aprender, y esto es posible porque seguimos con nuestra capacidad de asombro intacta. ¿Te imaginás una vida en la que nada nos sorprenda, en la que sepamos todo lo que puede acontecer, o tengamos todas las herramientas para cualquier situación? Solo se me ocurre pensar en: ¡Qué aburrido!
    Claro que no es así, y gracias al Cielo que no lo es. Cuando dejamos de asombrarnos, estamos “muertos”, y a pesar de las comillas, pensándolo bien, es casi literal. ¿Quiénes son los únicos que perdieron su capacidad de asombro? Los que ya no viven. Y eso sucede figurativamente, en la vida de muchas personas, es decir, cuando aun no han muerto.
    ¡A seguir asombrándonos, de nosotros mismos, de los demás y de lo que sucede, así estaremos siempre motivados!
    Gracias por pasar por aquí.
    Un gran abrazo y gracias por tu aporte, tan atinado -bueno, a mí así me lo parece, por lo menos- 🙂

    [Responde a este comentario]

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