Ayuda manipuladora

Ayuda Que Manipula

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Ayuda manipuladoraHace unos días, publiqué una de mis frases que dice:

Si se ayuda, no se juzga.

No hay obligaciones en el pensamiento compasivo.

Lo menos que necesitan los que sufren es que el que quiere ayudar se transforme en su juez y pretenda tener autoridad sobre ellos.

Si se promete ayudar, se ayuda.

Si no se quiere ayudar, no se promete.

 

La ayuda tiene, en principio, una intención sana y bendita, sin embargo, puede ser fuente de origen de la soberbia del que ayuda.

El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda. Oliver Goldsmith

Lo que sucede es que este “espectáculo más grande” puede deslumbrar con sus luces al que lo protagoniza,

El acto de ayudar es relativo al desprendimiento, a la solidaridad, al dar. Nunca, de ninguna forma, abre la posibilidad de que el que ayuda pretenda adueñarse de la vida del que la recibe.

No tolera el juicio del oferente: “Te voy a ayudar, pero vos no cambiás más. Siempre repitiendo tus errores”.

No hay obligación en el acto de ayudar. Depende de la libertad de cada uno. Entonces, ¿se puede cargar al que se ayuda con nuestras sentencias? Si no estamos de acuerdo con la conducta del otro, siempre podemos no ayudar. Y si se nos pide expresamente la ayuda, negarnos con asertividad.

Pero no, porque negarnos a ayudar nos hace temer el juicio de los demás: “¿Qué van a pensar de mi que no lo ayudé?”.

¿Cómo es tu forma de ayudar?

¿Ayudás porque lo decidís o porque te sentís obligado?

¿Ayudás y lo pregonás?

¿Ayudás y en cada ocasión que se presenta, se lo recordás –de una u otra forma-  al que ayudaste?

 

Se ayuda, no se enjuicia y no nos entrometemos en la vida del otro, como si ayudar nos convirtiera en cierta clase de chamán.

Esta es la ayuda que manipula… y rompe relaciones.

 

Porque si vos sos el ayudado y tenés tu dignidad intacta, tu respuesta a esta conducta de tu “benefactor”, será decidir que esa persona ya no es quién era en tu vida. Y no estás obligado a nada por haber recibido ayuda. Si querés agradecer, si querés retribuir, si querés obligarte, lo podés hacer, pero no estás obligado porque el que ayuda lo decide por sí mismo.

 

Existe otra acción debilitante de las relaciones en el acto de ayudar…

¿Prometés tu ayuda y luego no cumplís con tu promesa?

Prometer es un acto del habla que habla de vos. De tu compromiso. De tu autoconocimiento. De tu forma de ser en el mundo.

¿Cómo te sentís cuando alguien falta a su promesa con vos?

Aquí también estás manipulando tu ayuda.

 

Este tema es bastante habitual en nuestra vida cotidiana.

¿Cuántas situaciones conocés en las que las personas siguen relacionándose y soportando todo tipo de humillaciones, porque el otro, alguna vez, lo ayudó?

Dentro de los conocimientos de vida que imparte la Novena Revelación, hay un capítulo dedicado a los dramas de control. Ellos nacen porque las personas pretendemos apoderarnos de la energía ajena para hacerla nuestra, y de esa forma tomar el control sobre la vida del otro. Aprender a generar nuestra propia energía para no ser atrapados en estos dramas de control, nos permite una vida libre, feliz e íntegra.

Aquí podés ver qué resultados obtendrás con el Taller de Coaching sobre La Novena Revelación.

 

También para las acciones que parecen impecables, hay que aprender a ser impecables.

Por el placer de compartir.

 

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

6 comentarios en “Ayuda Que Manipula”

  1. Cuando somos adultos el miedo que mayormente experimentamos es el de fracaso, miedo a fracasar como cónyuges, como padres, como empresarios, como profesionales, como estudiantes, como persona en particular.

    El asunto del fracaso es precisamente, el desconocimiento. Muchas veces las causas que nos llevaron a ese fracaso, no sabemos como pudimos haber evitado que eso nos pasara, pero nos pasó, y como lo borramos, no podemos borrarlo, ya no hay modo, pero y que tal si nos vuelve a pasar, y que tal si nunca jamás descubrimos la raíz del problemas, y terminamos fracasando toda una vida.

    El fracaso en nuestras vidas, se termina convirtiendo en nuestras vidas, como aquel día en que el sol no apareció en nuestras vidas y no sabremos si brillara alguna vez más.

    No estamos condicionados a valorar la lección que nos dejó aquel fracaso para nosotros, es como si ya jamás podamos repararlo, y es necesario que entendamos que aunque ya no hay vuelta atrás, ya no lo puedes borrar, ya no lo puedes olvidar, ya nadie tal vez lo olvidará, pero tú y nadie más que tú, necesitas aprender a hacer algo importante con esos fracasos del pasado, y tienes variables opciones, – Usarlos para que destruyan de por vida tu autoestima, y te castiguen con los sentimientos de culpa que le corresponde. Usarlos, para pasar la vida reprochándole a alguien, el que te haya hecho fracasar.Hacer que alguien tenga que pagar por tus fracasos, tenga o no tenga la culpa.Hacer que otros se beneficien de tus fracasos, que aprendan de ti, para que no sufran lo que sufriste, y que no tengan la oportunidad de errar en lo que tú erraste.
    Sin duda alguna, lo mejor que tu puedes hacer por ti, es ayudar a los demás, a que se anticipen a los posibles errores que podrían cometer, los cuales cometiste tu por ignorancia, y por no contar con esa ayuda.
    Cuando tu hayas ayudado a otro, sentirás una satisfacción tan grande, que hará que tus sentimientos de tristezas por tu fracaso, sean cada vez menos importantes, mientras mas beneficies a otros, mas te estarás autosatisfaciéndote, en relación a tus consideraciones acerca de tus fracasos.

    En cuanto a las características personales del terapeuta que pueden influir en la relación de ayuda:
    Curiosidad y carácter inquisitivo: Interés natural por la comprensión de la vida y experiencia humana.
    Capacidad de escuchar.
    Empatía y comprensión: tener la posibilidad de adentrarse en el mundo de los demás a partir de la comprensión de el significado y motivación de la conducta de los demás y de sí mismo.
    Capacidad de conversar.
    comprensión emocional: tolerancia ante una amplia gama de emociones humanas tanto propias como ajenas. Esto promueve la naturalidad y legitimidad que propicia el desarrollo y la curación psicoterapeutica.
    Introspección: capacidad de autoexploración.
    Comprensión de sí mismo: Dado que la personalidad del terapeuta es el utensilio principal, es importante llegarla a conocer bien. La personalidad es el prisma por el que se ve la realidad, por eso el terapeuta debe conocer sus tendencias sistemáticas de sus percepciones hacia las comunicaciones del cliente (Roger. C.)
    Capacidad de autonegación: El interes de la relación terapeutica se centra en las necesidades y conveniencias del cliente, por lo que el terapeuta esta obligado a contenerse y dejar a un lado sus necesidades personales.
    Autenticidad o acuerdo interno: implica ser coherente con nuestras representaciones conscientes tal como aparecen en la conciencia, no necesariamente como se experimenta.
    Conocimiento del contexto socio – cultural.

    Aquellas características o motivaciones del terapeuta que podrían entorpecer su desempeño profesional serían:
    Perturbaciones emocionales: El deseo subyacente de obtener una autocomprensión más profunda, resolver dolorosos problemas personales desentrañar traumas y/o conflictos emocionales; lo que puede conducir al terapeuta a explotar la relación terapéutica en un intento de salir al encuentro de sus propias necesidades emocionales, en detrimento del paciente.
    Ansias de poder: La práctica de esta profesión brinda al terapeuta un sentimiento del poder personal que se basa en el supuesto saber conferido al terapeuta por el paciente/cliente . La idealización que hace el paciente del poder del terapeuta fácilmente puede dar a éste una sensación de omnisciencia y omnipotencia, creandose una situación sumamente arriesgada para el terapeuta tanto en términos profesionales como personales.
    “Rebelión indirecta: La psicoterapia parece un modo relativamente seguro de expresar un sentimiento subyacente de rebelión. Las prerrogativas de la posición social permiten al terapeuta atacar a la autoridad y la tradición. Los que presentan conflictos sin resolver causados por prohibiciones y tabúes destructivos del propio sistema social, pueden inconscientemente activar esta rebelión latente alentando a sus pacientes a despreciar las normas, las costumbres y las convenciones sociales”
    Hay que decir que estos factores, constituyen, potencialmente, motivaciones que podrían ser funcionales pero, al ser llevada al extremo, entorpecen y dificultan las relaciones personales y profesionales del terapeuta.
    Mi decisión es ayudar , mi paso por una situación traumática me ha dejado algo bueno ayudar al que lo desea, sin imponer ni manipular , pero si haciéndole ver los errores y las consecuencias,a si como apoyándolo para que vuelva a ser el mismo, nunca pretenderé que sea igual que yo, porque amiga cada persona es un mundo, a veces escondido por una serie de problemas , pero todos tenemos un potencial y una serie de dones. Y en mi caso debo sacarlos a flote , por su bien y por su salud. Tengo que acompañarle en su proceso de recuperación, nunca imponiendole , sino aguantándole si dobla las rodillas, soy su bastón hasta que pueda caminar solo y emprenda su nueva vida, solo hasta entonces.
    Ya luego tiene que emprender de nuevo el vuelo.Solo y recordando que solo fue un tropiezo nunca un fracaso y que algunos estamos para ayudarte a remontar ese vuelo.
    Fernando Reyes Crespo publicado recientemente..Religión vs DrogasMy Profile

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    RitaTonelliCoach Reply:

    ¡Muy agradecida por tu aporte, Fernando, que muestra específicamente, lo que no es una ayuda que manipula!
    Recibirás un mail de mi parte porque al leerte, sentí la impronta de escribirte en forma personal.
    Un abrazo y de nuevo: ¡Muchas gracias!

    [Responde a este comentario]

  2. La manipulación tanto personal como ajena, ocurre porque realmente no se ayuda con responsabilidad. Si, esa responsabilidad de saber que el ayudar no es una obligación, pero si es un deber propio al que faltamos muchas veces.
    Ya sabes como pienso al respecto, y de ahí que no me gusta que me agradezcan nada, ya que cuando hago algo por alguien lo hago con el corazón y desde el conocimiento al entender que en la medida dentro de lo que yo pueda, esa persona puede contar conmigo. No necesito saber demasiado del por qué.. Yo he recibido ayuda de algunas personas a lo largo de mi vida y siempre estaré agradecida, pero de ahí a que yo tenga que dar explicaciones cada dos por tres por el hecho de haber recibido una mano, va a ser que no. Por eso tampoco me gusta comportarme de forma manipuladora con los demás.
    El hecho de recibir ayuda no quiere decir que la persona vaya a salir adelante ya, pero saber que hay personas a quienes uno le importa, eso ya es una ayuda muy grande.
    Yo soy algo más simple a la hora de explicarme, porque también me gusta que todas las personas que me lean lo sepan… . Quizá no tenga millones, pero si tengo mucha voluntad y una gran imaginación, y esto no me compromete más que a cumplir como ser humano. Y ya, de la vida de cada uno, eso es otra historia.
    Nunca me gustó decir si ayudé y a cuantos. Si lo hice, estos que fueron ayudados ya lo saben, y no hace falta que lo sepa nadie más.. ¿Para qué?.. No gano nada con ello y si ganase, razón mayor para no ir fomentándolo, jajaja
    La manipulación es un abuso sobre las personas, las cuales se ven sometidas a un tan solo porque ese alguien que parece querer ayudar, más que ayudar quiere matar moscas con el rabo y busca a su víctima que en este caso es la más necesitada.
    Como siempre, ha sido un placer leerte Rita.
    Cariños.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    Hola, Mari Carmen:
    ¡Muchísimas gracias por tu comentario y aporte!
    En lo único que disentimos, es en nuestra mirada sobre las “gracias”. Para mí, dar o recibir las gracias es una acción que nos ilumina, nos hace sentir mejores, y sobre todo, atrae más de lo mismo a nosotros. Esta última parte no tiene que ver con hacerlo para tener más, sino para que el flujo de abundancia se mantenga, no solo para nosotros, sino para todos los que entregamos y recibimos las gracias.
    Repito que “matar moscas con el rabo”, es uno de “los más de Mari Carmen Barrero”. Ja, ja, ja.
    Me encantó.
    Un abrazo grande

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