Para qué la confianza

Para Qué La Confianza

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Para qué la confianzaLa conversación instalada socialmente, acerca de la confianza minimiza su importancia en la construcción e integridad del Ser Humano.

Observo que la disquisición se queda en: “Confío o no confío”, sin reparar en lo beneficioso o peligroso que ambos verbos pueden significar, respectivamente.

 

La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas las preguntas. Earl Gray Stevens

 

O dicho en otras palabras, nos quedamos en lo que sabemos (respuestas) sin ocuparnos de lo que podemos aprender (preguntas).

 

Para Qué La Confianza…

¿Qué produce en las personas la falta de confianza, respecto de su cuerpo?

¿Qué produce en las personas la falta de confianza, respecto de sus emociones?

¿Qué produce en las personas la falta de confianza, respecto de su lenguaje?

 

¿En qué sentís vos falta de confianza? ¿En cuántos y cuáles de tus dominios?

¿Cómo te está yendo en esos aspectos?

 

Cuando no confiamos en nuestro cuerpo, nos enloquecemos y podemos llegar a extremos impensados para mejorarlo, no estamos cómodos en público, no encontramos qué ponernos que nos satisfaga y probamos todo tipo de afeites para llegar a sentirnos bien con él… Y no lo logramos porque lo que nos falta es confianza en nosotros mismos y no “arreglos” externos.

¿Cuántas enfermedades y disparates estéticos se podrían evitar si no nos faltara confianza?

 

Cuando no confiamos en nuestras emociones, nos exponemos a la manipulación en nuestras relaciones, ellas nos dominan, no podemos tener el control de nuestra vida.

¿Qué te pasa en tus relaciones cuando está en juego tu dominio emocional y te falta confianza en tu poder personal?

 

Cuando no confiamos en nuestro lenguaje, no hablamos, no emitimos opiniones, no nos sanamos mediante la conversación, sentimos miedo de expresarnos mal y de ser juzgados.

¿Te preguntaste por qué te quedás callado cuando tenés mucho para decir?

 

Te recomiendo leer sobre cómo solo depende de vos adquirir confianza.

Hoy, me quiero enfocar en uno de los “monstruos” de la vida, que nos incomoda y desasosiega y por el cual, sufrimos y nos ponemos ansiosos.

Estoy hablando de la incertidumbre.

La incertidumbre es la falta de certezas…

Sobre cuál será una respuesta.

Sobre lo que va a pasar.

Sobre cómo resultarán las cosas.

¿Cómo te llevás vos con la incertidumbre?

¿Qué te provoca?

¿Es un estado de bienestar?

¿Hasta dónde puede llegar tu malestar?

 

Si bien, hay otra mirada sobre la incertidumbre, poderosa y motivadora, soy conciente de que cuesta adoptarla y por ende, todo lo que se escriba y diga al respecto, bienvenido es.

Desarrollo ampliamente este tema aquí

¿Por qué la confianza es tu aliada para vivir en la incertidumbre?

 

La confianza en vos mismo alimenta tu expectativa optimista.

La incertidumbre se relaciona con las expectativas.

Si tus expectativas son optimistas debido a tu gran confianza en vos mismo, la tensión de la incertidumbre, cede.

Un pájaro posado en un árbol, nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama, sino en sus propias alas. Anónimo

 

La confianza en tu propio proceso de vida.

Confiar en tu proceso, en que necesitás soltar para dejar de intentar controlar lo que está fuera de tu ámbito individual, dará serenidad a tu vida. Podrás seguir tranquilo aun en la incertidumbre.

Confía en los recursos que tienes, tanto físicos como espirituales, pues recuerda que tu sueño es más grande que todas tus habilidades y capacidades. Howard Hughes

 

La confianza en los demás.

¿Cuándo confiás en los demás?

Cuando pregunto esto, la mayor parte de las respuestas es: “Cuando los conozco mejor”.

Si confiás ya en los demás, se interrumpe la incertidumbre porque te sentís capaz de predecir sus acciones y comportamientos.

La confianza es necesaria.

Te lo repito: La confianza es necesaria.

 La confianza no es un mero concepto, no es un simple: “Confío o no confío”, y mucho menos bromear sobre eso con liviandad como si diera lo mismo cuál es tu actitud hacia la confianza. ” Ah, yo, mejor desconfío, así no me equivoco”. (?)

La confianza empodera tu integridad como ser humano. Es un elemento imprescindible de tu Ser Grande.


Hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la confianza recíproca. Antonio Genovesi

Cuando confiás, te sentís seguro.

Cuando confiás, te sentís pleno.

Cuando confiás, podés enfrentar cualquier desafío de tu vida.

Cuando confiás, podés vivir en la incertidumbre.

Cuando confiás, podés poner límites y establecer tus prioridades.

Cuando confiás, podés cuidar de vos mismo.

 

La falta de confianza suele provenir de mandatos que recibimos en la infancia.

“No podrás”.

“No llegarás”.

“No sos bueno para…”.

 

Ninguna de estas sentencias te justifica.

¿Cuándo te vas a hacer cargo de tu vida?

¿Podés cambiar lo que ya pasó?

No, solo podés tener una mirada diferente sobre ello, una que diga: “Los mandatos son inferiores a mi poder personal. Yo puedo cambiar mi vida de acuerdo a lo que es mejor para mí”.

 

Te dejo una pregunta por si querés aportar.

¿Te parece importante, en la época que vivimos, poder reforzar tu confianza?

 

Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India.

Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.

Por eso, el hombre le indicó a la niña:
– Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo. De ese modo no correremos peligro, pequeña.

Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó:
– No, Babu, eso no es lo acertado.
– Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente.

Fuente: 101 cuentos clásicos de la India – Ramiro A. Calle

 

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

 

Por el placer de compartir

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

2 comentarios en “Para Qué La Confianza”

  1. Cuantas veces habré hecho esta pregunta a otros; ¿Cómo vas a disfrutar de tus planteamientos y actos si no eres capaz de confiar en ti mismo?
    Creo que tiene que ver con lo que dices, pero voy mas al grano.
    Si hay algo en lo que de verdad creo, es en la confianza que reposa sobre mi, por lo cual doy gracias.
    A pesar de ello, tengo mis recaídas como humana que soy, pero nunca es por falta de confianza, ni siquiera por que alguien me lo impida, ya que como tu dices “soy un poco rebelde” en ese sentido, y no me dejo achantar por el miedo ajeno, ya sean allegados u alejados.
    Siempre me digo; “El ser humano es extraordinario”, ya sea para bien o para mal, pero así somos. Y ahí está la cuestión.
    Cuando hacemos algo con ilusión y confianza personal, casi nadie cree en nosotros, pero fíjate que te digo “Casi nadie”, así que solo me fijo ese único alguien que de verdad sé que confía tanto como yo en mi misma para desahogarme, porque se que no me va a decir…-Has hecho mal en arriesgar sin revisar antes tus límites.
    Cuando me ocurre eso les pregunto; ¿Límites?… ¿Qué límites? Acaso se refieren a mis posibilidades?… Y quién es capaz de hacer recuento de sus posibilidades?, precisamente porque pienso que son muchas, tantas que al intentarlo entramos en una especie de sorteo, esto si, esto no… Otros lo llaman aprendizaje.
    Tengo una confianza en los demás impresionante, y me he llevado muchos fraudes por este motivo, pero también he encontrado sorpresas muy agradables gracias a la confianza que deposito en los demás.
    No hago las cosas con ánimo de aprender más. Las hago para llegar mas alto y conseguir mis buenos y tan deseados propósitos. Pero ocurre como cuando vas a buscar algo en Google, algo en excepción, y leyendo y leyendo, encuentras datos que nada tienen que ver con lo que buscas, pero sí que lo has buscado en otras ocasiones sin éxito, y mira por donde ahí está otro dato más que no esperaba uno encontrar precisamente en esa búsqueda, y que ahora si sabe.
    Y sí, claro, tu dirás; Eso es lo que has aprendido más. Y estoy de acuerdo, pero ese no era el objetivo.
    Estarás de acuerdo en que todo lo que se refiere a nuestra confianza se demuestra andando, yendo hacia donde queremos ir, y si nos parásemos a pensar que antes tenemos que aprender, no haríamos nada nunca, porque lo que aprendemos es siempre por algún motivo que no trata de lo que aprendimos en esa andanza.
    Con esto quiero decir que las cosas ocurren, y cuando nos falta aire, recurrimos a quien nos puede aliviar ¿Por qué?, porque queremos seguir, no queremos abandonar, confiamos en nosotros, pero necesitamos un poco de aliento, y sabemos quien si y quien no lo puede dar, porque cuando algo se desea de verdad y nos sentimos desfallecer, buscamos ayuda debajo de las piedras si es necesario.
    Para mi la confianza personal y espiritual, solo se consigue contando con los que me quieren y aprecian, y aunque muchos dirán que no es el momento, se que entre esos muchos encontraré a ese alguien que me diga ¿Y cuando será el momento?… Si lo empezaste, acabalo ahora, porque el momento es cuando se empieza, y no cuando solo se piensa.
    Estoy segura de que estás de acuerdo, o al menos entiendo así tu post.
    Para mi, siempre es un placer contar contigo. Eres la persona más adecuada para confiarte mis debilidades, las cuales tengo como cualquier ser humano, pero eso si, confío en mi. Y si no fuera así, no recurriría para que me animes y abandonaría sin más.
    Me ha encantado la historia.
    Un besazo grande grande grande, Rita.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    Mari Carmen: Sé que no te falta confianza en vos, lo sé fehacientemente porque sos una valiente corajuda que se gana lo que tiene y lo que le falta ganar porque se merece aun más.
    Sin embargo, te pasé este enlace porque a veces, nos hace falta recordar todo lo que podemos y somos para recuperar la energía que la contrariedad trata de drenarnos.
    Lo que aportas como ejemplo mencionando a Google es maravilloso y se refiere a lo que yo llamo resultados no esperados positivos y también con una frase que me encanta que dice: “Algunas veces, cuando nos desesperamos por encontrar no nos damos cuenta de que solo se trata de dejar de buscar.” Y lo que tiene que aparecer, aparece y ese es el momento justo en que realmente lo necesitamos. Te comento que me encantó el ejemplo porque muchas veces he buscado uno para ilustrar lo que digo más arriba y no he encontrado uno que lo pusiera tan sencillo y claro. ¡Gracias!
    En cuanto al aprendizaje creo que si lo que comentás proviene de algo que yo he escrito o dicho al respecto, me he expresado mal.
    El aprendizaje nunca dilata la acción, todo lo contrario porque si dejamos de actuar dejamos de aprender. El aprendizaje no necesita un apartado especial, se produce (y es como decís) en forma “espontánea” -por decirle de alguna manera ya que no es nuestro objetivo- como resultado de las acciones que realizamos, las efectivas y las erradas que si me permitís, suelen ser las que más lo proveen.
    También acuerdo conque la confianza que tenemos en nosotros mismos se refuerza con la que nos prodigan los demás, tanto sea porque nos lo dicen con palabras o nos apoyan cuando lo necesitamos, cosa que también muestra su propia confianza en nosotros, en nuestro criterio y con el respeto que merecen los juicios propios de los demás que los llevan a actuar a su manera, por decirlo así. No somos nadie para juzgar a otros y mucho menos cuando están en una situación difícil.
    Te agradezco tus palabras para mí y tus comentarios que tanto amplían el sentido de mis posts.
    Un gran abrazo, persona hermosa.

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