Enemigos del aprendizaje

¿Cuántos Pufs Tenés En Tu Casa? Parte Uno

Share

Enemigos del aprendizaje¿Sabés lo que es un Pufs, verdad?

Por si acaso: es un asiento blando, al que te acomodás como querés y que te hace pensar que no podés estar en un mejor lugar, de colores atractivos, muy decorativo, que te atrae terriblemente para repantigarte y descansar. ¿Atractivo, verdad?

Ahora bien, si te quedás ahí por mucho tiempo, te podés dormir mientras la vida pasa al lado tuyo.

 

¿Cuántos y cuáles son los Pufs donde te sentís cómodo aunque el resultado de demasiado tiempo allí, te pueda generar una enfermedad… por ejemplo, de mala posición de tu columna?

¿Y tus pufs mentales y emocionales, esos que te impiden accionar y aprender?

 La maravilla de la vida se nos escapa por la cómoda trampa de la rutina. John Nigro

 

Y la rutina abreva en tu resistencia al cambio, en la inercia, en no animarte a aprender porque no querés des-aprender, en creer que “ya está, ya sabés todo lo que tenés que saber”.

La rutina es una asesina, titulé uno de mis posts. Si querés podés recordarlo clickando aquí 

Vos… ¿Tenés pufs en tu casa?

Estos pueden ser tus pufs.

 

El Puf que se denomina: Ser Incapaz De Decir “No Sé”

Aparece cuando, creyendo que ya tendríamos que saber acerca de un tema (por nuestra cultura, por nuestra profesión, etc.) y por miedo al ridículo, a desprestigiarnos, decidimos que lo que deberíamos es saber y nos es imposible decir “No sé”.

En el instante en que nos hacemos los que sabemos, cerramos todas las puertas a continuar nuestro aprendizaje.

También aparece en la cotidianeidad cuando creemos que “si siempre lo hicimos así, por qué tendríamos que cambiar”.

¿Podrías estar en una conversación con otro profesional de tu misma profesión y ante una buena idea de él, decir?: “¡Qué bueno! Nunca había oído hablar de esa corriente”.

¿Sentís en ese momento toda tu carga de auto-juicios sobre lo que deberías saber?

 

Llega tu nuera y te dice: “Aprendí una nueva forma de hacer papas al horno”.

Y vos respondés: “¡Qué más puede haber respecto de las papas al horno! Con cuarenta años cocinando… ¿Qué me podés enseñar vos? Yo ya sé todas las formas de hacer papas al horno.

 

Y ahí, me quedo, tranquilo y sin motivación, “disfrutando” de la “comodidad” que este asiento me ofrece.

 

 

El Puf que te justifica ante tu miedo de avanzar: Dado como soy, yo no puedo aprender eso.

¿Vos sos? ¿Cuál sería el período de tu vida en que realmente, “fuiste”? ¿No será que a medida que crecemos “estamos siendo” y así, en todo momento, creciendo?

“Soy muy grande para aprender computación”.

“La tecnología no es para mí”.

“Yo nací para ser mamá”. (¿Qué vas a hacer cuando tus hijos tengan su propia familia? Indefectiblemente, habrás nacido para ser suegra/o).

Y ahí, me quedo, tranquilo y justificado por permanecer inerte, muy “cómodo” en este puf.

 

El Puf que no me permite ver lo que no sé: Ceguera cognitiva.

O no saber que no se sabe. En un punto, la ceguera cognitiva se acerca a la incapacidad de decir “No sé”, aquella vendría a ser como la manifestación de esta debilidad.

Me “creo” que sé y no tengo idea de que “no sé”.

Asumimos –dado el tema- que tendríamos que saber, por lo tanto, tenemos la emoción de negar nuestra ignorancia. Cerramos nuevamente la puerta al aprendizaje, convencidos de que no hay nada nuevo bajo el sol.

 

El Puf de pretender saber lo que va a pasar. Querer tener todo claro, todo el tiempo.

La incapacidad de vivir en la incertidumbre y de ser capaz de aceptar que “no podemos tener todo claro, todo el tiempo porque nuestro control es limitado”. La inhabilidad de cambiar nuestra mirada respecto de lo que no podemos controlar y de disfrutar de la paz que nos trae la aceptación.

 

El Puf de postergar el aprendizaje. No dar prioridad al aprendizaje.

“El mes que viene empezaré este curso”.

“No tengo tiempo para hacer este seminario”. ¡Dios! ¿Te das cuenta de que lo PRIMERO es el aprendizaje, antes que nada de tu vida? ¡De lo que sea! ¿Cómo te podés conducir en tu vida –en cualquiera de las acciones pertinentes- si no sabés el “cómo”?

“No tengo dinero”. ¿Cómo vas a tenerlo si no estás preparado para conocer para qué servís, cuál es tu misión (actividad en tu vida), de qué forma conducirte en tu relación con el dinero, cómo aprender a gestionar tus acciones en tu negocio para conseguirlo? ¿Por intuición? Aquí la intuición NO es suficiente.

 

El Puf de la gravedad.

Te sentás allí cuando adoptás tu postura de sabihondo, del que todo lo sabe y por ende, debe mostrarse formal y grave como si fuera una estatua del conocimiento.

El Puf de la trivialidad.

De todo me río, no distingo entre lo que importa y lo que no. Todo me lo tomo a broma. Me río de propuestas de aprendizaje, trivializando esa posibilidad cuando lo que en realidad, estoy haciendo, es escapar porque temo aprender y darme cuenta de que estuve equivocado.

 

Tenemos unos cuantos pufs más en nuestra casa.

Te los voy a compartir en un próximo post. Por ahora, podés ir reflexionando acerca de cuántos y cuáles están ocupando un lugar de preferencia en tu casa.

 

 

Al final del campo donde vivía Hu-Song, había un barranco. Para pasar al otro lado, en el que había un hermoso prado y una fuente de aguas claras, la gente debía bajar trabajosamente para subir luego, una pendiente muy empinada, todos los días.

Hu-Song tomaba unos guijarros y los lanzaba al fondo del barrando.

-¿Para qué haces eso, maestro? – le preguntó uno de sus discípulos.

Hu-Song respondió:

-Es mi aporte para reducir el abismo que nos separa de lo que deseamos. Si todos hacemos lo mismo, si nuestros hijos y nietos también lo hacen, alguna vez, el barranco quedará cubierto y los hombres podrán disfrutar sin fatigas de lo que ahora, nosotros debemos sufrir para gozar.

Mis guijarros son pequeños ya que no puedo cargar los grandes, pero gracias a ellos, la fuente y el prado están cada día más cerca.

 

Por el placer de compartir

 

(Mi agradecimiento a una de mis lectoras M.C.B., quién, y gracias a uno de sus comentarios, me inspiró con esta metáfora de los Pufs).

 

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

 

Mis escritos son mis guijarros.

¿Cuáles son los tuyos?

¿Cuáles podrías tirar al barranco para achicar la brecha que el Ser humano –empezando por vos, quizás- coloca entre él y el aprendizaje?

 

No nos dejes sin regalarnos tu opinión que puede ayudarnos a todos. ¿Te sirvió lo que leíste? Quizás pueda servir a otros.  Compartilo en redes sociales para ayudarlos y hacer una diferencia en sus vidas. Solo tenés que clikar los íconos donde lo querés difundir. ¡Mil gracias!

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

4 comentarios en “¿Cuántos Pufs Tenés En Tu Casa? Parte Uno”

  1. Quizá fuera en el otro blog, pero juraría que te dejé ya un comentario.
    No te diré que no estoy de acuerdo, pues yo misma pude ver como alguien cercano se aburría como una ostra en su propia casa sin saber que hacer.
    Cuando comenté a esta persona que podía hacer muchas cosas, además de salir un poco y divertirse, claro, me dijo que ella era feliz así, y que su felicidad era esa, estar tranquila, jugando al CandyCras Saga ese o como se escriba.. Así que pensé.. Quizá tenga razón, quizá sea la forma de sentirse bien esta persona.
    Pero claro, uno no está ciego y se da cuenta que en realidad se aburre… ¿Que por qué lo digo?, pues porque no paraba de hablar de tonterías que ya me había contado mil veces, y a quien no dejaba concentrarse esta persona en el libro que yo leía era a mi.
    Hay mucha gente que se siente en su zona de confort tal y como está, y es comprensible también y yo lo respeto. Pero no puedo por menos que darte la razón. Con todo lo que nos gustaría hacer o haber hecho, y que no se reconozca, ya es motivo de duda. ¿Estás a gusto, o no lo estás?, pienso yo…
    Pero aquí no me atrevo a opinar mucho. Yo soy feliz haciendo cosas que nunca hice, que no pude llevar a cabo y ahora aprovecho para hacerlo, porque si es verdad que estaría mas a gusto durmiendo, pero sería menos feliz, me sentiría menos útil, menos dispuesta.
    Ya no solo porque se aprenda algo mas, sino por no depender siempre de otros, que no siempre tengo a mano. Por el placer de decir, ¡Esto lo hice yo!, por aprender a comentar con cualquiera sobre cualquier conversación y tener idea no solo de lo que yo diga, sino de lo que dicen los demás cuando se me refieren.
    La cultura no solo es un aprendizaje de academia universitaria, es propia. Enseñarnos a entender la historia, una película, un libro, un momento de la vida.. tantas y tantas cosas…
    Pero bueno, quien quiera vivir en su trocito de confort personal, en su puf condicional, está en su derecho. Y ellos sabrán a quien benefician o dañan más que así mismos.
    Cariños Rita.

    [Responde a este comentario]

    RitaTonelliCoach Reply:

    Pues, señora mía, tiene usted toda la autoridad moral de comentar y opinar aquí porque ha sido, la inspiradora de este post. ¿O no vio en el mismo mi reconocimiento especial a MCB? 😉
    Sé que el mensaje (y la imagen) transmiten el tema de la zona de comodida y sus desgracias adjuntas, aun cuando haya sido el de “Los enemigos del aprendizaje”. Como digo en el post están ampliamente conectados.
    Todo lo que describo allí son los items que nos impiden aprender. Convertirnos en aprendices permanentes para tener siempre un sentido en nuestra vida. Lo escribí muy focalizada en dar una ayuda para el que pudiera detectarlos en su vida, comenzara a prestar atención y a trabajar en ellos por son los destructores de nuestras vidas.
    ¿Sabés cuando hablamos de esto? En un mail, inclusive, yo te pregunté si existía allí la palabra “puf”. ¿Ahora sí te acordás?
    Vos no tenés estos puffs en tu casa, seguro. Jajajajaja.
    Para mí, tu especial actitud ante la vida, es la clave.
    Un gran beso, hermosa.

    [Responde a este comentario]

  2. ¡SIIIII!.. Claro que me acuerdo. Por eso suelo poner comentario, soy persona prevenida como bien ves y por si acaso no lo había hecho o no era el mismo post, pues siempre entré. Esto muestra que soy como te digo, jeje
    jajajajaja.. Ay Rita… Por no tener no tengo ni sofá, jajaja..
    Y sabes qué?, tampoco lo echo de menos. 😉
    No es que no me fijase en el reconocimiento, pero no sabía que iba por mi, pues siempre pienso con la mayor humildad y verdad que hay mas gente que te lée, lo cual te agradezco y como tu dices, ME HONRA, porque siempre que hablamos la sinceridad es uno de los intérpretes personales entre nosotras, ya sabes tu bien, que me vas conociendo.
    Humana soy y aunque siempre fui persona de no alterarse así como así, si es verdad que ahora menos aún. Eso prueba que hasta en lo que creemos hacer bien, aún se puede mejorar mas.
    Gracias Rita por ser tan atenta cuando hablamos. ¡Te quedas con todo!, jajajajaja..
    Cariños guapa.

    [Responde a este comentario]

    RitaTonelliCoach Reply:

    Esto de quedarme con todo, Mari Carmen, es un enorme placer, primero porque me doy cuenta de que practico lo que tanto sugiero (la escucha activa) y segundo porque es reconfortante observar que las conversaciones aún con humor pueden ser fuente de grandes cosas.
    Las personas me merecen mucho respeto como para no atender con todo mi ser, cuando hablo con ellas. Si no me lo merecen, corto rápidamente el diálogo.
    Gracias a vos y gracias al universo por haberte traido a mi camino, linda.
    Un abrazote

    [Responde a este comentario]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge