Bendito Sea Tu Enemigo

¡Benditos Sean Tus Enemigos!

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Bendito Sea Tu Enemigo¿Quiénes te aparecen cuándo escuchás la palabra “Enemigos”?

¿Qué sensación te provoca escucharla?

¿Te sentís molesto?

¿Crece tu malestar?

Por mi parte, he aprendido a interpretar esta palabra de una manera altamente positiva… Y esto me funciona maravillosamente.

Pensar en tener enemigos, en principio, nos disgusta bastante y creo que esto nos puede suceder por no haber analizado profundamente la cuestión.

Hoy escuché una frase que me impactó, y pensé que era necesario escribir sobre esto porque podía tocar muchas vidas… sufrientes.

 

Creo que los Enemigos nos confirman.

Nos confirman como personas íntegras, asertivas, con coraje y fortaleza.

Nos confirman como personas con acciones que construyen nuestra trascendencia.

Nos confirman como personas que impactan en los demás.

Y todas estas cualidades nos sirven pero más aún, sirven para distribuir nuestro talento haciendo por los otros, apoyándolos y ayudándolos en la consecución de sus logros.

¿Tienen enemigos los que no dicen lo que piensan determinadamente?

No los tienen, pero lo que sí tienen es un gran conflicto con su vida.

Personas que no se atreven a hablar, que no se atreven a opinar, a sentar su posición, a defender una causa, a cuestionar, a aprender, a crecer.

¿Qué vale más?

Y entiéndase aquí por “fortuna”, la abundancia del Ser y no simplemente un acopio material.

Como en otras cuestiones de la vida, se trata de un problema de elección para nuestros enfoques…

¿Y si en vez de preocuparte por los enemigos que tenés, te ocupás de valorar los amigos que te rodean? Las acciones en un sentido aminorarán el impacto hacia el otro.

Un pequeño apartado aquí para nuestra confianza.

¿Sos desconfiado?

¿De los que no confiás en nadie?

¿De los que piensan que mejor ser “prevenido”?

Porque estas actitudes son las que te apartan de la amistad. Y en la misma línea de pensamiento… No te permiten detectar a tus verdaderos enemigos.

Te propongo un cambio de mirada sobre tus enemigos.

Ellos no están obligados con vos bajo ninguna circunstancia, así que es muy probable que digan muchas verdades, las que te conviene escuchar. Agregarán valor a tu crecimiento.

A veces, no son las personas nuestros enemigos, a veces, hay que profundizar más para darnos cuenta.

Un enemigo puede no estar personalizado. Un enemigo puede estar en nuestras acciones, en nuestras actitudes, en nuestra forma de conducirnos.

A veces, el enemigo está muy cerca, diría que pegado a vos porque vos mismo podés erigirte en tu propio enemigo.

Cuando te auto saboteas.

Cuando elegís desconfiar.

Cuando das valor de verdad a tus creencias limitantes.

Cuando te auto juzgas y permitís que tu mente se crea esos juicios.

Estos son los peores enemigos, y la mayoría de las veces, son invisibles a nuestra conciencia.

Tu enemigo no es…

 

 Permanecé en estado de alerta, con actitud de apertura, tomate unos minutos antes de reaccionar para pensar con claridad, sentite calmado y no te alteres ante el peligro que sientas que representa el que considerás tu enemigo.

En todo caso, hay algo que no falla…

Retener tu poder personal y no dar entidad a lo que él pueda hacer.

 Y la herramienta todopoderosa: ¡Perdonalos!

Nada hay nada que pueda más que el Perdón.

 

Y lo más importante. Podés aplicar estas herramientas de poder con vos mismo, cuando tu peor enemigo sos vos.

No le des poder a tu Ego que es quien maneja a tu peor enemigo.

Perdoná a tu Ego y seguí en buenas relaciones con él.

¡Sí! Al Ego no hay que vencerlo, sino hacernos amigos de él para mantenerlo en nuestro mismo nivel, para conversar con él, para mostrarle lo que tiene que cambiar y apreciar lo que nos muestra de nosotros para nuestro propio cambio.

El presidente de los EE. UU. Abraham Lincoln, era famoso por la extrema cortesía que dispensaba a sus adversarios políticos. La conducta del presidente no siempre era compartida por sus propios ministros. Uno de ellos, un día, le dijo fastidiado: ¿Por qué los tratas como si fueran tus amigos? ¡Merecerían más bien que los eliminaras! “Es lo que hago” respondió Lincoln. “¿Acaso no elimino a un enemigo cada vez que lo convierto en amigo?

 

Por el placer de compartir

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

4 comentarios en “¡Benditos Sean Tus Enemigos!”

  1. Pues fíjate que justo hoy, he comentado sobre este tema.
    Alguien hablaba de eliminar a “amigos” tan solo por sus prejuicios que a decir verdad, a veces sacan a uno de sus casillas, pero yo no lo veo tan radical.
    Comenté que siempre y que no me falten el respeto, a pesar de saber que su forma de pensar ni es ética ni tiene sentido (Esto lo digo a conciencia), no es motivo para eliminarles de mi entorno, y es mas…, no los considero enemigos. Creo que acertados o no, tienen su forma de pensar, y como ya dije antes, mientras no me falten, todo va bien.
    Pero si quiero aclararte una idea mía.
    Si alguna persona a quien consider “amigo”, falta a los derechos humanos y se sobrelimita con sus idealismos haciendo que el mal que sale de sus adentros, cáuse daño a otras personas (no tiene por qué ser a mí), lo tendría en stand-by, osea, mientras mas alejado mejor.
    Y no creo que yo aprenda de estas personas nada bueno, mas bien todo lo contrario.
    Una vez, conocí a un matrimonio (muy desagradable, por cierto) los cuales parecían pasarselo muy bien contando sus argucias descabelladas. Aún y así, seguí con ellos, ya que había amigos a los que considero muy buena gente.
    Estos, además de contar cosas sobre abusos hacia otras personas, que a uno le dan ganas de bomitar, me enseñaron cómo abrir las puertas ajenas, dandome detalles, pelos y señales.
    Yo no aprendí de ellos qué no debo hacer, pues cualquier persona con sentido común y de la honradez, sabe que esas cosas no se hacen. ¿Qué aprendí de ellos? ¿A abrir puertas ajenas? ¿A maltratar a otras personas con abusos infrahumanos?… ¡Pues no, no quiero aprender nada de ellos!…, Aunque ya se que no te refieres a esto precisamente.
    Pero yo personalmente, no creo tener enemigos, y quizá esté pecando de inocente. Pero no, no creo que sean enemigos.
    Los enemigos se tienen en una batalla, y yo esas cosas no las contemplo en mi entorno, aunque hay cosas que a veces dan que pensar, pero lo mismo pueden estos pensar de mí, y mira, de eso si que estoy segura, jajajajaja..
    Y si, tienes razón, a veces el enemigo somos nosotros mismos, sobre todo cuando nos ponemos cabezones y no queremos salir de nuestro “erre que erre”…, Pero creo que eso ya lo superé y aprendí a recapacitar, y no es tan dificil. Como tu bien decías en un artículo tuyo que no se me olvida por esta frase que citabas TUYA, “solo hay que comprender, cambiar, desde una posición lógica”… ¿Ves como si aprendo de lo bueno?, jajajajaja.. De lo malo no quiero saber nada, pero nada nada Rita.
    Siempre es para mi un placer leerte.
    Cariños Rita.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    Hola, Mari Carmen:
    No siempre, “todos” sabemos lo que no se hace y lo que sí.
    O más bien, lo sabemos pero está encerrado en nosotros. ¿En qué momento aprendemos lo que no se debe hacer? Pues cuando nuestros sentimientos y emociones se resisten a lo que ellos hacen. Es allí donde brota nuestra ética y se pone de manifiesto. Lo que quiero decir es que a veces, no nos damos cuenta de que se está produciendo un aprendizaje en nosotros que resultará en decidir a conciencia y concretamente que no queremos eso para nosotros y para nuestras vidas.
    Lo que pretendí destacar en mi post es que no hay que temer a nuestros enemigos porque eso nos quita poder personal. Por el contrario, creo que tenemos que bendecir tenerlos porque ellos pueden estar marcando que “estamos haciendo algo por el mundo”, y esto es lo que los hace nacer, producto de la envidia.
    Si no hacemos nada, si nadie nos sigue y no generamos una empatía alrededor, si nunca hemos recibido un reconocimiento en nuestra intervención para ayudar o simplemente y sin reconocimiento, hemos asistido y luego visto que esa persona ha cambiado y está mejor en algo, nunca tendremos enemigos.
    Ahí me enfoqué, en resaltar que mejor tener enemigos porque estamos haciendo y ayudando aunque nuestra luz genere envidias, que no hacer nada y estar tranquilos porque no nos surgen enemigos.
    ¡Cada vez tengo más ganas de charlar con vos personalmente! ¡Mi Dios! ¡Vamos a tener que encerrarnos a hacer una especie de retiro espiritual pero será un retiro “conversacional”! Jajajaja.
    Un gran abrazo y muchas gracias por estar siempre por aquí, acompañándome.

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  2. jajajajajaja.. ¡Ay Rita! Que graciosa eres. Tantas ganas como yo tengo también de para contigo. Y te aseguro que no te arrepentirás de conocerme jamás.
    Además…, ¡Si ya nos conocemos muy bien!, jajaja.. Pero el día que nos veamos las caras, al menos para mi será como un triunfo mas. Y te aseguro que no se si estaremos de acuerdo en todo, pero reirte, te vas a reír un montonazo, jajajaja.. “Nos vamos a reír”, quería decir.
    Ojala sea pronto. Pido por ello todas las noches.
    Un besote guapa.

    [Responde a este comentario]

    RitaTonelliCoach Reply:

    ¡Gracias, mil gracias! Y no me digas ahora que no hacés nada para recibir mis gracias porque lo que estás haciendo es lo más fuerte e importante que podés hacer por mí en este momento.
    La cadena de oración que se ha organizado -sin nombrarla asi, por supuesto-entre toda la gente que me quiere tiene que tene un poder arrollador.
    Te quiero mucho.

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