Porque Vos Te Lo Merecés

Porque Vos Te Lo Merecés

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Porque Vos Te Lo Merecés“Merecer” es un verbo sin dueño, a veces, que anda por ahí tratando de ubicarse en el centro del Ser de algunas personas, sin autoestima, sin auto valoración, que piensan que tienen mala suerte y que han venido a esta vida para sufrir.

¿Te estará buscando a vos?

¿Cómo es tu relación con el merecimiento?

 

Hay dos extremos en los que podemos caer y que como extremos siempre nos desubican del justo medio (equilibrio, si querés).

Uno lo ocupan los que van por la vida protestando, quejándose, renegando, con cara de poco amigos, despotricando a diestra y siniestra acerca de todo lo que sucede, sin excepción.

Estas personas creen que porque nacieron, lo tienen que tener todo sin hacer nada, que están en la tierra para que la vida les regale cosas y personas, entonces, cuando esto no se produce empiezan los exabruptos.

 

Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Viktor Frankl

(Acabo de usar esta frase en mi post sobre Actitud en mi blog RitaTonelliCoach. Si querés saber por qué la misma se adecua a ambos temas, aquí te dejo el enlace)

 

El otro –creo que me preocupa más éste- aloja a los que no se quieren, se resignan (no confundir con aceptación) y se transforman en mansos corderos de sonrisa inocente que no accionan frente a nada, y lo que es peor, se les pude ocurrir tomar el camino opuesto, y transformarse en resentidos.

 

¿Estás en alguno de estos grupos?

 

“Yo me merezco” debería ser tu declaración principal. Una que detalle millones de cosas y sentires después del “Yo me merezco”.

O vos… ¿No te merecés…?

Veamos, reflexionemos juntos:

¿Qué cosas creés que te merecés?

¿Qué cosas te parecen tan grandes que creés que no te las merecés?

Eres tan increíble cómo te dejas serlo. Déjame repetirlo. Eres tan increíble cómo te dejas serlo. Elizabeth Alraune.

 

Eres tan increíble cómo te creas que te lo mereces.

 

 

Lo que sucede con este verbo es que tiene demasiados significados y entonces, se nos pueden mezclar y así convertirse en un ataque para  nuestro Ser.

Sin embargo, en un punto, todos coinciden… Tienen en cuenta el valor. En el caso de este post… el valor que vos te das.

De verdad, te digo, que es un tema para que revises…

¿Qué cosas creés que no tenés porque no te las merecés?

 

Si te quedás inerte, haciendo nada con tus talentos… podrías pensar eso.

Si en vez de seguir tus sueños, te resignás a una vida mediocre… podrías pensar eso.

Si vivís postergando tus acciones importantes y por ende, nunca llegás a nada… podrías pensar eso.

Pero si…

Estas siendo perseverante.

Te estás dedicando a desarrollar tu misión en la vida.

Te estás capacitando poniéndote en primer lugar en tu vida.

Trabajas con sacrificio (haciendo “sagrada” tu tarea). Esto te va a sorprender.  ¿Qué interpretación le das a la palabra “sacrificio”?

Te ocupás de tu desarrollo personal.

Si te importa mejorar cada día.

Si aspirás a relaciones saludables y efectivas y trabajás en pos de eso…

 

¡Vos te merecés todo!

Mi sugerencia es que abandones la postura de víctima porque no te rinde y te lleva a generar un entorno de oposición y desprecio.

Si estás haciendo lo que tenés que hacer… vos te merecés.

Si no lo estás haciendo… Revisá qué es lo que estás pretendiendo.

 

Me encantaría saber que estoy siendo clara.

No se trata ni de creer que todo nos tiene que ser dado por solo hecho de existir, ni tampoco creer que tengamos tantas fallas que no nos merecemos nada. Se trata de hacer nuestro camino, honrando la vida y teniendo conciencia que de esta forma, nos mereceremos lo que sea.

Hemos sido bendecidos de una única e importante forma. Es nuestro privilegio y aventura descubrir nuestra luz especial. Mary Dunbar.

 

Sí, así lo pienso pero… una vez encontrada, tenemos que ponerla a trabajar para nuestra contribución al mundo.

 

Hasta que no te valores a ti mismo no valorarás tu tiempo. Hasta que no valores tu tiempo, no harás nada con él. M. Scott Peck.

 

¿Cómo saber si nos merecemos lo que pedimos?

La clave está en prestar atención a los detalles.

La diferencia está en la excelencia.

Cuando estamos siendo excelentes, nos merecemos todo. No sirve no darnos cuenta de esto y actuar en forma falsamente humilde pero, cuando pedimos y demandamos, tenemos que haber tenido un contacto cercano con nuestras acciones y sus características, para que sostengan lo que queremos.

Acordate que podemos confundirnos con lo que consideramos que merecemos.

 

Juan trabajaba en una empresa hacía dos años. Era muy serio, dedicado y cumplidor con sus obligaciones. Llegaba muy puntual, y estaba orgulloso de no haber recibido nunca ni una amonestación. Cierto día, buscó al gerente para hacerle una petición:
-Señor, trabajo en la empresa desde hace dos años con esmero y estoy a gusto con mi puesto, pero siento que he sido dejado de lado. Mire, Fernando ingresó en un puesto igual al mío hace solo seis meses, y ya ha sido promovido a supervisor.
– ¡Aha!, -contesto el gerente. Y, mostrando cierta preocupación, le dijo:
– Mientras resolvemos esto, quisiera me ayudes a resolver un problema. Quiero dar frutas para la sobremesa del almuerzo de hoy. Por favor, averigua si en la tienda de enfrente tienen frutas frescas.
Juan se esmeró en cumplir con el encargo, y a los cinco minutos estaba de vuelta.
– Bien, ¿qué averiguaste?
– Señor, tienen naranjas a la venta.
– Y, ¿cuánto cuestan?
– ¡Ah!, no pregunté.
– Bien. ¿Viste si tenían suficientes naranjas para todo el personal?
– Tampoco pregunté eso.
-¿Hay alguna fruta que pueda sustituir a la naranja?
– No lo sé señor, pero creo…
– Bueno, siéntate un momento.
El gerente tomó el teléfono e hizo llamar a Fernando. Cuando éste se presentó, le dio las mismas instrucciones que a Juan, y a los diez minutos estaba de vuelta. El gerente le preguntó:
-Bien Fernando, ¿qué noticias me tienes?
– Señor, serían naranjas, las suficientes para atender a todo el personal y si prefiere tienen plátanos, papayas, melones o mangos. La naranja está a 1,50 euros el kilo; el plátano a 2,20; el mango 2,30; la papaya y el melón a 1,80 euros el kilo.
Me dicen que si la compra es por cantidades, nos dan un descuento del 10 %. Dejé separadas las naranjas, pero si usted escoge otra fruta, debo regresar para confirmar el pedido.
– Muchas gracias, Fernando. Espera un momento.
Entonces se dirigió a Juan, que seguía allí:
-Juan, ¿qué me decías?
– Nada señor… eso es todo. Con su permiso.

 ¿Te animás a hacer tu Declaración de merecimiento?

¡Comenzá así!

Yo me merezco…

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

8 comentarios en “Porque Vos Te Lo Merecés”

  1. Rita la respuesta a tu pregunta esta en el desarrollo del tema. Al despertarnos hemos recibido lo mas importante, la vida. De eso se trata; como dices, Honrar la Vida. Merecemos lo que nuestra actitud y aptitudes nos permitan alcanzar, pero eso si, es necesario establecer los objetivos y desafios. Muchas veces como Victor Frankl en la adversidad, desarrollamos nuestro potencial, pero primero debemos saber donde queremos ir para poder llegar.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    ¡Excelente reflexión, Ricardo!
    ¡Muchísimas gracias por compartirla y dejarme tu comentario!
    Me alegra saber que he podido transmitir lo que pretendía.
    Un saludo

    [Responde a este comentario]

  2. Como siempre Rita, muy claros tus post. Yo me merezco. Me encantó la siguiente frase “no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros”. Viktor Frankl Un cambio de visión de 380º interesantísimo.
    Gracias!
    Abrazo

    [Responde a este comentario]

    RitaTonelliCoach Reply:

    ¡Muchas gracias, Nélida!
    También me encanta esa frase.
    El cambio que necesitamos -creo- en algunos aspectos de nuestras vidas.
    Un gran abrazo.

    [Responde a este comentario]

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