Estás Desorientado Y No Sabés

Estás Desorientado Y No Sabés…

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Estás Desorientado Y No Sabés
… Qué trole hay que tomar, dice la letra del tango “Desencuentro”, que como la gran mayoría de los clásicos, llega a serlo por su vigencia constante.

¿A qué recurrir cuando no sabés qué trole hay que tomar?

La inteligencia superior que vive en vos, se pone en movimiento con un proceso de excelencia que tenés a tu alcance.

Si quieres iluminar el sufrimiento del mundo… elimina todo lo oscuro que hay en ti… en verdad, el  mayor regalo que tienes para ofrecer es el de tu propia transformación. Lao Tsé

 

¿Es esto posible desde la humildad de ser solo humano?

Sí, lo es.

¿Me acompañás a conocer ese proceso?

Creo que el para qué lo haríamos está claro pero por si acaso…

Se trata de dejar de estar desorientados. Se trata de aprender cómo re-objetivar nuestra vida, se trata de levantarnos cada día con una motivación, se trata de ser felices.

Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, solo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas. Pablo Neruda

 

La distinción básica de tu inicio es tener claro que “cambio” y “transformación” son dos cosas diferentes.

Te lo digo con la mayor sencillez posible:

Un cambio es pasar de una cosa a otra.

Una transformación es hacer de algo, la mejor versión, mediante un trabajo de mejora y pase (escalón tras escalón), hacia arriba, equivocándonos y aprendiendo para mejorar y dejar atrás lo que no sirve porque no nos hace felices.

La transformación es un proceso alquímico, de alguna manera. Alquimia: transmutación de cualquier metal en oro. Creo que lo podrás asociar perfectamente.

 

Pensemos qué queremos. En este caso, permanecer orientados. Saber a dónde queremos ir.

Visualizá la escena de cómo sería tu estar sintiéndote orientado.

¡Prueba para contrastar!

¿Cómo te sentís contemplando esa escena?

Si te sentís diferente, vamos muy bien.

Describí con lujo de detalles la escena, escribí esos detalles.

Ahora, transmití mediante palabras cómo te sentís.

 

Y aquí, el componente por excelencia, tu ser vibrando, lo que sos y cómo sos.

¿Qué surge en vos?

¡Eso que te mueve!

¡Eso que quema!

¡Eso que te hace tomar decisiones!

¡Eso que aumenta tu calidad de vida!

Eso…

 

¡Son tus valores!

Tus pautas para definir y distinguir el bien y el mal.

Tus patrones de conducta para construir tu ser.

Tus raíces que siempre te harán rebotar del pozo.

Tu preciada historia que hace que re-nazcas y re-nazcas.

 

¿Estás desorientado?

¡Volvé a tus valores!

¡Buscalos! ¡Actuá para renovarlos!

Casi sin darte cuenta, volverás al camino.

¡Embanderate! ¡Actuá por ellos y con ellos!

¡Sin pre-juicios, sin auto-juicios limitantes!

¡Sin dar crédito al juicio ajeno!

 

¿Querés ser feliz?

¡Viví de acuerdo a tus valores!

¿Tanto te podés haber equivocado? O ¿los dejaste inactivos en tu confusión?

 

Algo más sobre valores… A veces la mejor manera de dar un puñetazo es retrocediendo. (Película ‘Million Dollar Baby) Seguir leyendo

 

Quien conoce a los demás es inteligente. Quien se conoce a sí mismo tiene visión interna. Quien conquista a los demás tiene fuerza; quien se conquista a sí mismo es realmente poderoso. Tao Te King

 

Antes de morir, necesitamos conocernos. Sócrates

 

Y creo que esta acción reporta más valor a nuestra existencia.

 

¿Cuáles son tus valores?

¿Estás en un momento de tu vida en que te sentís desorientado?

¿Revisaste tus valores?

¿Están todos activos?

¿Cuáles dejaste dormir?

 

Y ahora, preguntate… “¿Qué podría yo, hacer diferente?”

 

Me encantaría tener tu reporte -si te animás-  del  hacer este ejercicio.

Estoy convencida de su valor y tu aporte aumentaría mi sensación de estar ayudándote.

 

 

Solía dormir en la oficina de Correos de la calle Cinco. Yo alcanzaba a olerla antes de dar la vuelta a la esquina y llegar a donde ella dormía, junto a los teléfonos públicos. Olía a la orina que se le escurría por entre las sucias capas de ropa y a la caries de su boca casi desdentada. Si no dormía, entonces pasaba el tiempo mascullando incoherencias.

A las seis de la tarde cierran la oficina de Correos para mantener fuera a los vagabundos, ella se enrosca en la acera, hablando consigo misma, moviendo la boca como si tuviera las mandíbulas desencajadas, atenuados sus olores por la suave brisa.

Una vez, el día de Acción de Gracias, nos sobró tanta comida que yo la envolví, me disculpé un momento y conduje el coche en dirección a la calle Cinco.

La noche era gélida. Las hojas giraban en remolinos por las calles y apenas había alguien en la calle, aunque solo unos pocos de aquellos desamparados estaban abrigados y cómodos en algún hogar o asilo; pero yo sabía que la encontraría.

Estaba vestida como siempre: las cálidas capas de lana ocultaban el viejo cuerpo encorvado. Sus manos huesudas sujetaban un «precioso» carro de la compra. Estaba acuclillada contra una verja de alambre, frente al parque infantil, al lado de la oficina de Correos. “¿Por qué no habrá escogido algún lugar más protegido del viento?”, pensé, dando por supuesto que estaba tan chiflada que ni siquiera tenía el sentido común necesario para acurrucarse en algún portal.

Aproximé al bordillo mi reluciente coche, bajé el cristal de la ventanilla y le dije:

—Madre… tal vez quisiera…

Se quedó azorada ante la palabra “madre”. Pero es que era… es… de una manera que no puedo entender bien.

—Madre —volví a empezar—, le he traído un poco de comida. ¿Le gustaría  un poco de pavo relleno y pastel de manzana?

Al oírme, la anciana me miró y me dijo muy claramente, con nitidez, mientras los dos dientes de abajo, flojos, se le movían mientras hablaba:

—Oh, muchísimas gracias, pero en este momento estoy llena. ¿Por qué no le llevas eso a alguien que realmente lo necesite?

Sus palabras eran claras, sus modales refinados. Después me dio por despedida y volvió a hundir la cabeza entre los harapos.

Bobbie Probstein

 

¿Con qué te quedás de esta historia?

¿Qué es lo que te impactó más?

¿Por qué?

Te pido tu juicio: ¿Tiene este post, valor como para compartir?

 

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

 

Por el placer de compartir.

 

 

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

2 comentarios en “Estás Desorientado Y No Sabés…”

  1. Bueno, sobre tu cuento no sabría muy bien como expresar la actitud de la mujer vagabunda.
    Precisamente según lo leía, pensaba que mucha gente (no toda) se ve así por no haber reparado antes en si misma. Ella quizá era feliz así, sin escuchar a nadie y viviendo su libre albedrío, al menos por su forma de actuar, sin darse cuenta que perder la orientación puede hacer perder el buen juicio, quizá para ti sea todo lo contrario… o no.
    A veces el orgullo no nos deja ver las cosas más claras.
    Perder la orientación personal es perder la ilusión por las cosas buenas que nos trae la vida, alejarse de ellas para no ver que realmente estamos caminando hacia la dejadez, y creerse inmune a estas cosas es un peligro para el ser que lo sufre y no repara en ello.
    Yo misma acabo de sufrir un desengaño y no por ello voy a renegar de lo que quiero conseguir… Mi orientación está al orden del día, pero nada me dice que no pueda ocurrir, por lo que debo escuchar los buenos consejos, aprender de quien sabe y estar al día con lo que aprenda de mi alrededor.
    Saber que se quiere no basta. Y si estamos desorientados debemos perder el orgullo y pedir ayuda, y si nos la prestan bienvenida sea. Todos necesitamos de los demás. Otra cosa es que no lo queramos ver así.
    Como siempre, ha sido un placer leerte Rita.
    Besote guapa.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    Hola, Mari Carmen:
    Vivimos en mundos interpretativos y eso es lo que permite que intercambiemos opiniones, con apertura, escuchando al otro, aceptando, abriendo el debate, para crecer juntos.
    No buscar el “tener razón”, es la consigna, acompañada por la escucha y el respeto.
    Muchas veces, no se trata de tener opiniones contrarias, sino de sumas las diferencias para ampliar nuestra mirada.
    O sea, para mí, todas las interpretaciones son válida y productivas. Así veo la tuya.
    Intenté en este post, enfocarme en transmitir una ayuda para cuando alguien se desorienta y la única cosa que nos vuelve al camino, son nuestros valores.
    Me permito analizar tu respuesta que sirve como ejemplo.
    ¿Por qué creés que el desengaño que sufriste no te bloquea ni te desanima?
    Porque en tus valores están: la autoestima, la confianza en vos misma, tu capacidad de resiliencia, tu credibilidad en vos misma y tu fuerte formación como persona de bien.
    Esto es lo que las personas que se desorientan, no recuerdan, al momento de accionar frente un cimbronazo de la vida.
    Vos lo decís muy bien: Saber qué se quiere no basta. Quiero agregar que estoy de acuerdo, pero es una condición imprescindible para re-comenzar. Como dijo el gato a Alicia (Alicia en el País de las Maravillas) “¿Adónde vas? No lo sé, contestó Alicia. Entonces, replicó el gato, no llegarás a ninguna parte”. Ahora bien, y vuelvo a tu declaración de que saber lo que se quiere, no basta. Una vez que tengo claro donde voy… ¿Con qué herramientas me sostengo y apoyo para hacer el camino? Y respondo: Con mis valores. Siempre están allí y son nuestro recurso más potente.
    ¡Muchísimas gracias por tu comentario que abre la posibilidad para ampliar nuestra mirada!
    Gracias por tus palabras.
    Un abrazote

    [Responde a este comentario]

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