Enfocarse En Lo Mejor

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enfocarse-en-lo-mejorEsta propuesta no se dirige solamente a tu pensamiento hacia el positivismo y la productividad. Esta propuesta puede sanear tus relaciones y llevarte a una transformación personal que resulte en que puedas ser la mejor versión de vos mismo, sea lo que sea lo que hagas en la vida.

Desde ya que Enfocarse en lo Mejor debe comenzar con tu pensamiento proactivo. Hacer elecciones entre pensar “bien” y pensar “mal”, lo que cuesta exactamente, el mismo trabajo y esfuerzo, debe ser prioritario para vos.

Y cuando digo pensar “bien” o pensar “mal”, no me refiero solamente a lo que es el origen de tus juicios respecto de los demás: “Este es bueno”, “este es malo”, “este odia a todo el mundo”…,  sino también respecto de tu futuro y tus posibilidades: “Nunca lo voy a lograr”, “Tengo mala suerte”…

No existe nadie totalmente desagradable ni nadie totalmente maravilloso…es mi juicio y mi interpretación, ¿cómo te suena? ¿Podría ser ésta una creencia que te apoye para transitar un camino de Kaizen (mejora continua)  para tu Ser personal?

Cuando te enfocás en lo que no te gusta, en lo que te molesta, el que sufre más sos vos, y lo que estás creando es una imagen que no te sirve ni a vos ni para los demás.

Las relaciones se construyen por y para algo, y cuando tenés este tipo de pensamiento… ¿Te será fácil poder sostenerlas en el tiempo? ¿Será mejor para vos resaltar lo que te molesta o lo que te agrada, por más pequeño que sea?

Y si la relación es circunstancial… ¡Con más razón! ¡A ver si vas a cambiar tu humor y tu día porque alguien en la calle, te dice algo que no te gusta! Ese alguien –como dice la frase- puede estar teniendo un mal día, solamente…o no ha tenido tu posibilidad, de aprender lo que más le conviene en su camino a la felicidad.

 

¿Qué más está comprometido en “Enfocarse en lo mejor”?

Tus relaciones con tus colegas, con los que de una forma u otra realizan actividades de las que vos tenés tu propio conocimiento.

Los otros emprendedores, los otros profesionales, los otros comerciantes.

Los grupos implican de por sí, un tramado de relaciones, de todo tipo y especie. Cuando no se trabaja a conciencia en ellas, el grupo se derrumba, tarde o temprano. Este trabajo a conciencia implica especialmente, Enfocarse en lo Mejor.

¿Cómo es tu mirada respecto de tus colegas?

¿Está tiznada con la finalidad de encontrar en qué se equivocaron o en qué podés aprender de lo que hicieron?

Este aspecto marca una diferencia entre Enfocarse en lo Mejor o enfocarse en lo peor.

¿Estás viendo los defectos o estás detectando sus aciertos?

(Este post puede servirte si vas a ser honesto con vos mismo, si no, no sigas leyendo).

¿Sabías qué cuando tu actitud es la de enfocarte en lo mejor, esto se ve y contagia a los demás a hacer lo mismo con vos?

¿Sabías que esta corriente genera una relación de “ganar-ganar”?

 

Enfocarse en lo mejor se logra sin un ápice de envidia en tus sentimientos.

Envidia, celos profesionales, o como quieras llamar a esta debilidad que conspira contra vos, contra tu seguridad personal, contra tu integridad y contra tu trascendencia.

Quiero compartirte también este post Ver la maravilla  que completará algunos conceptos del presente.

¿Reconocés el trabajo de los demás? ¿Te cuesta reconocer que un otro hizo algo que a vos te hubiera gustado hacer o en lo que te hubiera gustado ser primero?

El reconocimiento es distinguir en una persona o cosa, entre varias, una especie de características propias.

 

¿Y si no me gusta lo que hace, Rita?

Si no te gusta, buscá más intensamente, porque algo te va a gustar.

Volvé al punto inicial de este artículo: enfocarse en lo mejor.

Aprenderás a aprender cuando en toda circunstancia encuentres algo para aprender.

Esto es válido para un trabajo de los demás, por supuesto.

Solemos mirar y medir desde una posición de soberbia que indica que creemos que lo sabemos todo.

¿Cómo practicar enfocarse en lo mejor?

Reconocé el trabajo del otro.

Destacá lo que te parezca que puede ayudar.

Ayudá al otro con humildad.

Aportá lo que pueda motivarlo.

Compartí lo que hace. Celebralo y promovelo.

Ofrecete y preguntá si necesita de tu colaboración.

 

No critique, no condene ni se queje, es uno de los aciertos mayúsculos de la teoría de Dale Carnegie.

De cada instante de tu vida podés aprender algo y también de la de los demás, cuando ellos te lo comparten, esto desde sus circunstancias personales hasta las laborales.

¿Querés generar una marca personal fuerte y poderosa?

Despojáte de la envidia, reconocé cada pequeña acción del otro, animá a tus colegas… ¡Enfocate en lo mejor!

Había una vez en el lejano Oriente un hombre considerado muy sabio. Un joven viajero decidió visitarle para aprender de él.

-Maestro, me gustaría saber cómo llegar a ser tan sabio como usted…

-Es realmente sencillo, -le dijo- yo solo me dedico a descubrir perlas de sabiduría. ¿Ves aquel gran baúl de perlas?

-Sí.

-Son todas las que he acumulado durante mi vida.

-Sí pero… ¿dónde puedo encontrarlas?

-Están en todas partes. Es cuestión de aprender a discernirlas. La sabiduría siempre está preparada para quien esté dispuesto a tomarla. Es como una planta que nace dentro del hombre, evoluciona dentro de él, se nutre de otros hombres y da frutos que alimentan a otros hombres.

-Aaahhhhh, ya, ya…. Lo que me está diciendo es que tengo que ir descubriendo lo que hay de sabio en cada persona para crear mi propia sabiduría y compartirla con los demás…

En aquel momento, las palabras de aquel joven parecía como si se fueran formando una pequeña nube de vapor de agua que se condensaba hasta solidificarse en una pequeña perla. Inmediatamente el maestro la recogió para ponerla junto al resto de perlas.

El maestro le dijo:

-Realmente, mi única sabiduría es recopilar estas perlas para después saber utilizarlas en el momento oportuno.

 

Por el placer de compartir