Lo Que Te Pasa…

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Nos pasan cosas ¿verdad? De pronto, imprevistamente. A veces, escucho que las llaman “accidentes”.Lo que te pasa - para qué

Las llames como las llames, lo importante es…

“Todo sucede para bien”.

Esto es así, te lo puedo asegurar por experiencia propia.

Desde que lo aprendí –costó, y espero que a vos no te lleve tanto tiempo- y lo creí –fundamental- puse en práctica además, algo que ¡¡¡No Falla!!!

A ver… repasemos.

Primero… creerlo.

Luego… aprenderlo.

Y entonces… cultivar el hábito de preguntarte, inmediatamente… “¿Para qué me pasa esto?” A partir de ahí, hacer lo necesario para salir del parate y… ¡¡¡Soltar!!!

No intentes saber en el momento la respuesta.

No te tortures pensando en qué terminará eso que complicó tu espacio de posibilidades.

No te pre-ocupes. ¿Algo se va a solucionar porque te enojes, te entristezcas, maldigas?

“Todo sucede para bien”.

Podría contarte mil ejemplos de que esto es así, pero quiero que te animes a jugarte por ¡Creer!… ¡Aprender!… Y “¿Para qué me pasa esto?”

Te vas a sorprender cuando adquieras esta conducta.

Ya no te desesperarás. Ya mantendrás abierta la posibilidad.

“Todo sucede para bien”.

Todo sucede Para algo. Todo…

No quiero olvidarme de decirte…

“Todo sucede para bien”.

 

20-12-12

 

 

 Seminario de Coaching Para La Efectividad Personal

Para Qué Lo Hacés

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Muy pocas veces –sobre todo por las formas que se instalan en la sociedad y terminamos repitiendo sin detenernos a analizarlas- preguntamos “¿Para Qué?”sentido coaching espiritual

Ante cualquier cosa que sucede y por la que nos sentimos afectados, la pregunta reactiva es “¿Por qué?”

Y ésta no suele aliviar nuestra inquietud, es más, puede dejarnos estacionados en un espacio de bronca y resentimiento, de no aceptación, que va corroyéndonos y creando más bronca y resentimiento. Ahí, estás atrapado. Quiero que lo tengas claro.

Cuando preguntas “¿Para Qué?” todo un espacio de posibilidades se abre y hasta el dolor más grande puede ser transitado.

Esto sucede porque esa pregunta nos permite encontrar un sentido, y encontrar un sentido es lo imprescindible para que nuestra vida se ilumine.

Las depresiones, las adicciones, las tristezas, el desaliento surgen también, a raíz de la falta de sentido.

Preguntar “Para qué” puede evitar que acciones en forma errónea. “¿Para qué lo hacemos?” Si no encontrás una respuesta que te satisfaga, quizás no es eso lo que tenés que hacer.

Recordá. Cuando necesites saber, comprender, aprender…preguntate ¿Para qué está pasando esto?

 

19-10-12