Lunes… ¡El Día Maldito!

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¿Sos de los que celebran el viernes y maldicen el lunes?

¿Lo hacés en broma?

¿Dónde termina la broma y empieza lo serio? ¿Lo tenés claro?

Lunes. El Día Maldito

Quiero contarte que yo pertenecí al grupo que ama los viernes y le espantan los lunes, por eso, te entiendo.

Y llegó un punto en que realmente, dejaba que mi estado de ánimo se viera influenciado por el día que era. ¿Te das cuenta de lo que estoy diciendo?

Que un día tenía todo el poder sobre mí.

Que me amargaba y dejaba de disfrutar las horas previas al lunes, enfocada en algo que todavía no había sucedido.

 

¿Sos de los que proclama “el poder del ahora”, pero permitís que “el lunes” que todavía no llegó, decida como te tenés que sentir?

Quizás estés pensando que este tema “no es para tanto”, que es una tontería, que estoy exagerando.

En una primera mirada, puedo comprender que lo veas así. Las personas solemos tener delante de nosotros cosas que miramos, pero no vemos hasta que reflexionamos cinco minutos -no hace falta más- sobre lo que nos está pasando.

Seguramente, cuando bromeas sobre esto, crees que es divertida esta queja irónica, sin embargo, no estás prestando atención a cuánto te puede perjudicar.

Pero, mejor vuelvo a contarte lo que me pasó.

A medida que transcurría el tiempo, la angustia del domingo por la noche, se fue pasando al domingo por la tarde, para un poco después, pasarse al domingo a la mañana… ¿Sigo?

Así, caí en la cuenta de que de los dos días que tenía para “descansar”, perdía uno sintiéndome mal.

Vuelvo al tan “manoseado” actualmente, “poder del ahora”. Esto es un ejemplo claro que me sirve de maravillas para ilustrar mi cuestionamiento frecuente a aquellos que se “suben” a la moda, ya sea de una tendencia, disciplina, profesión, se auto denominan “expertos” de lo que sea y luego, con un pequeño desafío-como puede ser este- “hacen agua” por todos los costados.

No se aprende sin la formación correspondiente, ni se lidera sin la coherencia. Así que, para aplicarlo aquí, no te sirve darle importancia al “poder del ahora” y simultáneamente dejarte influenciar por un día de la semana.

Estos dos párrafos han sido para que asocies a tantas otras situaciones parecidas y hagas tus propios descubrimientos.

¿Qué puede haber detrás de esta fobia al lunes?

Angustia por el trabajo que tenés.

¿Cómo te llevás con tu trabajo?

Si no estás bien… ¿Qué estás haciendo para mejorar esta situación?

¿Estás resignado a “sinvivir” hasta que te jubiles?

¿Cómo te sentirías ante el “lunes” si amaras lo que hacés?

Una vida sin propósito.

Con una vida sin propósito, tendría que darte igual el día que fuera, sin embargo, el poder de “el lunes”, acentúa la falta de sentido de levantarte por la mañana.

¿Cómo te sentís habitualmente?

¿Sos de los que son capaces de elegir su actitud para vivir tu día? ¿o desde la mañana, estás parapetado con la defensa: “¿A ver que más tengo que enfrentar hoy” puesto que lo que llevo esperando que me pase, nunca sucederá?

¿Estás seguro de que nunca te ha pasado nada bueno?

¿No estarás olvidando momentos muy difíciles en los que las cosas se resolvieron para bien? ¿Nunca, nunca te pasó?

Estamos tan acostumbrados a quejarnos que no registramos nuestros momentos de bienestar.

¿Cuál es el propósito de tu vida?

¿Para qué estás aquí?

¿Para “matar el tiempo” mientras te quejás de que va a llegar el lunes?

Relaciones conflictivas

¿Con tu familia? ¿Con alguien en particular de ella?

¿Te pesa “el lunes” por el movimiento estresante de tu casa? ¿Con el colegio de los chicos, el trabajo de tu pareja, tus tareas domésticas?

¿Para qué mantenés relaciones que te agobian?

¿Para echarle la culpa a “el lunes” que es el responsable de que se pongan peores?

 

¿Y ahora? ¿Te sigue pareciendo una tontería tu terror a “el lunes”?

Te agradecería que dieras tu opinión para que creciéramos juntos.

 

En una ciudad, a unos hombres que labraban la piedra en una plaza, les preguntaron un día:

        – Tú, ¿Qué haces?

        – Estoy picando piedras – contestó el primer hombre sin levantar la vista.

        – ¿Y tú? – Le preguntaron al segundo.

        – Estoy trabajando – Contestó alicaído.

        – ¿Y tú que haces? – Interrogaron al tercero.

        – ¿Yo? – Dijo sonriendo con su rostro iluminado y la piedra entre sus manos

        – ¿Yo? Estoy construyendo una catedral

 

        Aquí está el secreto más profundo para saber si la vida la vivimos nosotros gozosamente o si la amargura nos envuelve en lo que realizamos.

        Podemos picar piedras todos los días.

        Podemos acudir a nuestros trabajos moviéndonos como autómatas.

        Podemos fatigarnos procurando el dinero o el pan de nuestros hijos.

        Podemos vivir neuróticamente creyendo que nuestras metas son las cuentas bancarias y las inversiones.

        Sí.

        Podemos “sobrevivir” de ese modo. Pero permanentemente nos estaremos estrellando contra una roca que nos despedaza.

         Y además una sensación de vacío habitará en nuestro interior.

 

        La sabiduría de la vida está precisamente en tener el gozo de “construir una catedral”, de tener proyectos y sueños amplios, de trascender a lo cotidiano.

        Cada hombre debe, “soñar un proyecto de vida, y no desmayar hasta que ese proyecto se realice”.

 

        Convendría que cada uno de nosotros diariamente pudiera responder a esa pregunta:

        – ¿Tú, ¿qué haces?

Por el placer de compartir.

Sabiduría… De Vida

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Sabiduría... De Vida¡Mil gracias a una de mis Coachees (L.R.) quién el otro día me planteó que su meta es “alcanzar la sabiduría”, por haber inspirado este post!

Hay un precepto bajo el cual he vivido: prepárate para lo peor, espera lo mejor y acepta lo que venga. Hannah Arendt Continúa leyendo Sabiduría… De Vida

Agujero Negro Del Ser

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Agujero negro del SerLos agujeros negros son cuerpos celestes con un campo gravitatorio tan fuerte que ni siquiera la radiación electromagnética (La luz) puede escapar de su proximidad cayendo inexorablemente en el agujero. (http://www.todoelsistemasolar.com.ar/agujeronegro.htm) Continúa leyendo Agujero Negro Del Ser

Auto-exigencia O Falta De Auto-confianza

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Auto exigencia o falta de autoconfianzaPodés leer este título como una pregunta o como una declaración. De las dos formas, disparará en vos, un momento de reflexión. Para eso lo escribo.

La auto-exigencia puede tener “buena prensa”, en el sentido de interpretar que el que es auto-exigente, es a la vez, responsable, esforzado, buscador de la excelencia.

Sin embargo, me surge la pregunta: ¿Es el auto-exigente un buscador de la perfección? Continúa leyendo Auto-exigencia O Falta De Auto-confianza

“Todavía”… La Palabra Que Te Cuida

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“Todavía”… La Palabra Que Te CuidaLa palabra es la manifestación de nuestro lenguaje, y el lenguaje es nuestra herramienta más potente como seres humanos.

Cualquier problema del ser humano es un problema de lenguaje y la solución está en el mismo lenguaje.

Sostenemos que nuestro lenguaje, nuestra palabra, crea la realidad, por ende, de acuerdo a como elijamos nuestras palabras, estaremos eligiendo nuestra realidad.

El lenguaje hace que pasen cosas que sin él, no pasarían.

 

Pero, el lenguaje también, funciona en automático (en transparencia), y necesitamos estar alertas –al menos, hasta adquirir hábitos enriquecedores en la elección de nuestras palabras- para evitar que pasen cosas que no queremos que pasen.

Cuando hablamos de nuestro Poder Personal, lo que creemos que podemos y lo que no podemos, estamos limitando o potenciando nuestras habilidades.

Cuando tendemos a limitarlas, estamos haciendo que la imposibilidad tome cuerpo, se haga concreta.

¿Cómo podemos destruir este efecto tan nocivo?

¡Usando la palabra “Todavía”!

 

“No puedo hablar inglés”.

“No puedo hablar inglés, todavía”.

¿Cuál es la diferencia entre estas dos declaraciones?

La primera nos deja inertes ante las posibilidades.

La segunda contempla la posibilidad como algo viable, a mayor plazo.

 

Quiero compartirte una frase, que para mí, expresa lo que te estoy contando, en su máxima potencia.

Si supiera que el mundo se va a acabar mañana, yo, hoy, todavía, plantaría mi manzano. Martin Luther King

 

¿Qué cosas creés que no podés?

¿A cuántas posibilidades te negás?

¿Pensaste alguna vez en la importancia de agregar a tus declaraciones de impotencia, la palabra “todavía”?

 

Algunas personas malinterpretan este poder generativo del lenguaje. Creen engañarse a sí mismas cuando eligen uno determinado.

Lo expresan, por ejemplo, diciendo:

“Elegir cómo hablar es inventar una forma de conformarme”.

“Si no digo lo que pienso, como lo pienso, no estoy siendo sincero, honesto”.

 

Esta interpretación errónea deviene de la libertad de los seres humanos de crearse un mundo feliz o uno desgraciado. En ese ámbito, nadie puede hacer nada excepto el protagonista, o sea vos.

Ahora bien, ante las dos posibilidades de elegir: ser feliz o ser desgraciado. ¿Qué preferís?

 

Es tan simple como eso, pero los seres humanos lo complicamos.

Te aseguro que ante una discusión –larga quizás- al final, llegarás a la conclusión, de que todo se reduce a tu elección entre ser feliz o desgraciado.

Si no lo habías pensado, todavía, todavía tenés la posibilidad de hacerlo.

¿Ves?

 

La palabra “todavía” forma parte de nuestro lenguaje motivacional.

 

De aquí hasta mañana, todavía ha de pasar la luna. Anónimo

 

No digas: “Es imposible”. Di “Todavía no lo he hecho”.

 

¿Qué cosas creés que todavía no podés?

¿Cuántas posibilidades que tenés, todavía no podés ver?

 

Poder o no poder es un juicio y por lo tanto, privativo de la persona que lo emite. Está construido con palabras y su consecuencia será, la creación de la realidad que esa persona decida crear.

 

A menudo, los hombres se convierten en lo que creen que son.

Si usted cree que no puede hacer algo, usted se hace incapaz de hacerlo.

Pero si usted cree que sí puede, está poniendo en marcha el desarrollo de su habilidad de hacerlo. Mahatma Gandhi

 

Mi propuesta es que en tu proceso de transformación personal que te permitirá pasar del no poder al poder, tengas en cuenta el sumar a tu lenguaje (tus declaraciones respecto de tu poder personal), la palabra “todavía”. Te estarás dando la chance de conseguir poder lo que ahora no podés.

Probalo, inténtalo:

 

“No puedo dar mi opinión”.

“No puedo dar mi opinión, todavía”.

¿Cómo te suena mejor?

¿Qué sentís al declarar la segunda opción?

 

Masaru Emoto: Un japonés, fallecido el año pasado, realizó numerosas experiencias en relación al poder de la palabra actuando sobre el agua.

Te comparto un video de una de sus experiencias.

Podrás creer o no en lo que él trata de demostrar.

Yo no estuve presente en ninguna de sus demostraciones, pero me quedé pensando…

Mi mamá les hablaba a las plantas y ellas se desarrollaban cada vez más hermosas. Esto sí lo vi. 

Yo creo en el poder generativo de la palabra, para bien o para mal.

Lo creo desde mi experiencia personal y de la que obtengo con mis clientes de coaching.

Vos podés creer o no, pero te pido que intentes el uso de la palabra “todavía” cuando estás trabajando para poder cada día más.

¿Qué perdés?

¿Y si te funciona?

Estas son las dos preguntas mágicas para mí que impulsan la acción de la credibilidad. También te las regalo hoy.

Por el placer de compartir

 

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

 

 

 

 

 

 

Conectando Con Vos Mismo

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Conectando Con Vos MismoLa acción de conocernos es la más grande hazaña y puede llevarnos toda la vida.

Cuando alguien nos pregunta: “¿Quién sos?”, tendemos a contestar, lo que hacemos, nuestros datos identificatorios, una descripción sobre lo que creemos de nosotros. Y lo que en realidad somos, está más allá de eso y deviene exclusivamente de cuánto nos conocemos.

El hecho de que este conocernos a nosotros mismos pueda terminar solo cuando dejemos este mundo, no nos obstaculiza para ir “haciendo camino al andar”, es decir, interesarnos  e involucrarnos en este proceso para ir desarrollándonos como seres humanos.

¿Y para qué hacer esto?

Para sentirnos cada vez mejor.

Para conseguir paz.

Para mejorar nuestras relaciones.

Para reconocernos por nuestros avances.

Para cambiar lo que necesitamos cambiar y que de no producirse ese cambio, no podremos lograr lo que queremos.

¿Te gustaría sentir que te conocés a vos mismo?

Conocer a otros es inteligencia, conocerse a sí mismos es sabiduría. Manejar a otros es fuerza, manejarse a sí mismos es verdadero poder.  Tao Te Ching

 

Cualquier vida, no importa lo compleja que sea, está hecha de un solo momento. El momento en que un hombre descubre de una vez y para siempre, quién es.  Jorge Luis Borges

 

El 95% de nuestros pensamientos de hoy son iguales a los de ayer y a los de mañana. Cuando uno empieza a pensar distinto y a tener nuevos pensamientos, lo que hace es empezar a conocerse más. Estanislao Bachrach

 

¿Cuál es la base de este auto conocimiento?

Ser concientes de nuestro Poder Personal.

 

¿Qué es el Poder Personal?

Es una capacidad interna, no es un poder que nos viene de afuera en relación a nuestra posición dentro de la familia (madre-padre), a nuestra actividad (líder, jefe, etc.), o a nuestra posición social.

Puedes si crees que puedes. Napoleón Hill

Aquí podés ver que el poder personal es un juicio que tenemos acerca de nosotros.

 

Cuesta diferenciar esto cuando hablamos de Poder.

El mundo siempre ha estado más impresionado del poder de nuestro ejemplo que del ejemplo de nuestro poder.

Si atendés a esta frase, quizás podrás distinguir mejor las dos clases de poder.

¿Qué sentís hacia quien detenta su poder intentando que sea absoluto y soberbio?

¿Qué sentís hacia quien con su ejemplo te muestra cuánto puede?

 

 

El poder personal tiene sus bases en: Nuestra capacidad de seducción, la autoridad que se nos confiere, nuestra fortaleza.

 

Nuestra capacidad de seducción:

Si bien se usa la misma palabra referida a relaciones en el área sexual, y ese puede ser un uso adecuado, en este contexto hablamos de algo más. Te pido que puedas ampliar tu mirada para comprender este nuevo concepto de seducción.

Somos competentes en el ámbito de la seducción cuando somos capaces de generar en otros el juicio de que somos una posibilidad para ellos, que somos una oferta para sus vidas. El sentido de “oferta” para el coaching es el que distingue:

Nuestra capacidad de ayuda para otros.

Nuestra capacidad de resolverles un problema.

Nuestra capacidad de asistencia en el manejo de sus emociones.

 

Cuando las personas detectan en nosotros que podemos ayudarlas, que podemos guiarlas, que somos confiables para que conversen abiertamente,  que estamos interesados en su bienestar, estamos ejercitando nuestra capacidad de seducción y los demás nos quieren cerca.

Así se concreta la posibilidad de “hacer con ellos”, la interacción que siempre lleva a resultados esperados.

La seducción nace por nuestras:

Formas de interpretar la vida.

Habilidades y competencias profesionales.

¿Te pasa que las otras personas te cuentan todo lo que les pasa y quieren saber lo que tenés para decirles?

¿Te pasa que tus compañeros te consultan acerca de cómo hacer las cosas?

 

Si esto te pasa, estás siendo oferta para ellos.

En el mundo de las relaciones, no existe tal cosa como el Poder Absoluto. La fuerza del poder está en tu fortaleza respecto del poder. Rita Tonelli

 

La autoridad que se nos da

Cuando las personas recurren a nosotros, nos están dando autoridad para que intervengamos en sus vidas.

Quieren que les demos opinión.

Esperan que accionemos para ayudarlos y por ende, seguirán nuestras sugerencias.

Nos están autorizando, nos están dando autoridad.

 

Nuestra fortaleza

La “fuerza” que transmitimos con nuestra coherencia en todos los ámbitos en que nos movemos.

¿Tiene fortaleza un padre que pide un comportamiento a sus hijos que es igual al que él realiza?

¿Tiene fortaleza quien te enseña, te guía, te ayuda y es ejemplo de lo mismo que predica?

 

El acto de conocerte reside en el reconocimiento de tu Poder Personal.

Conocerte a vos mismo es tener conciencia de tu Poder Personal.

 

El Poder Personal está en tus pensamientos, en tu conversación interna, en tus auto-juicios de valor.

Cuando te sentís mal por algo, no es ese algo lo que te duele sino la conversación que vos tenés sobre eso.

 

¿Estás atravesando un momento difícil?

¿Cuánto hace que estás ahí?

¿Qué estás haciendo importante que no te permite salir de ahí?

¿Dónde está tu poder personal?

 

Si lo perdiste, podés recuperarlo comenzando a reconocerte a vos mismo

 

Si crees que puedes o sueñas que puedes, empieza ya.

La osadía proporciona genialidad, poder y magia.

Atrévete a hacer y el poder te será dado.

Lair Ribeiro.

 

Y no es necesario “morir en el intento” de conocernos a nosotros mismos.

Y sí es necesario conocernos a nosotros mismos para sobrevivir.

 

Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme, hasta que, por fin, llegó al mar. Quedó fascinada por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta de cuanta bahía había visto hasta entonces.

– ¿Quién eres tú? – le preguntó al mar la muñeca de sal.

Con una sonrisa, el mar le respondió:

– Entra y compruébalo tú misma. Y la muñeca se metió en el mar. A medida que se adentraba, iba disolviéndose, hasta que apenas quedó nada de ella. Antes de que se disolviera el último pedazo, la muñeca exclamó asombrada:

– ¡Ahora ya sé quién soy!

 

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.