La-terquedad

Los Reyes De La Tautología

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La-terquedadAunque quizás no lo puedas creer, en esta época de cambios y enfoque en lo mejor para nosotros, todavía existen personas que siguen siendo tercas porque consideran que esto es “bueno”. Algo así, como si fuera lo mismo ser terco que ser determinado.

No debemos tomar la terquedad de nuestros prejuicios como valor para defender nuestras opiniones. Anónimo

 

¿Tenés un terco en la familia?

Seguro que sí, y si no, tenés un amigo terco… no falla.

¿Quién es el terco?

El terco es el que se las sabe todas, el que nunca se asombra porque ya vio o escuchó lo que le mostrás o decís, es el rey del “Yo sé”, te interrumpe cuando le hablás porque ya “sabe” lo que le vas a decir y tiene… un miedo pavoroso de salir de su posición porque le parece “segura”.

¿Sos terco?

¿En qué dominios de tu vida te empeñás en seguir sosteniendo tus formas aunque no te funcionen?

Cuando decís sin pensar, respecto de alguna situación y solo porque estás enojado “Nunca más”, ¿nunca más te retractás aunque luego razones y te des cuenta de que solo lo dijiste en un “arranque” de furia?

¿Tenés idea de las oportunidades que te podés perder por permanecer “fiel” a una tontería o a algo que no lo es, pero que ya no tiene sentido?

Amaré al prójimo solo si se acerca más. Valeriu Butulescu

 

Podés reírte si querés, pero el terco es capaz de decir estas cosas y muchas más.

El terco es un necio. “Necio: se aplica a la persona tonta o torpe que carece de lógica o de razón”.

 

“La terquedad que te lleva al abismo y al sufrimiento no es más que la impotencia de tus limitaciones queriendo imponerlas a quien te rodea… ”

 

Sí, el terco es un limitado en todo sentido… y un miedoso, repito.

¿Te observaste alguna vez en posición de terco?

¿Qué hiciste al respecto?

¡Cuánto cuesta volver a atrás luego de discutir un rato con otro y darnos cuenta de que estamos siendo tercos… y necios!

Vos ¿Pudiste volver a atrás?

 

¿Qué temés que suceda si volvés a atrás, si admitís que estás en una postura incorrecta?

¿Qué temés?

¿Qué creés que vas a perder?

Te recuerdo que equivocarse es de sabios.

Además, si sos capaz de rectificarte… te cuento, te sentirás bien.

Habrás vencido a la soberbia, al “ya sé”, a la estupidez, a la necedad y será una gloria tener una relación con vos. O ¿Qué pensás que sienten los que tratan con vos si vos estás siendo terco?

¿Qué te pasa a vos cuando tenés que conversar con un terco?

¿Cómo te sentís antes de conversar?

¿Vas contento a la conversación o te estás lamentando y pensando que será cómo hablar solo ya que el otro ni siquiera te escuchará porque su posición es la única que vale?

La terquedad se asienta también sobre el capricho.

¿Te gusta ser caprichoso?

¿Qué pensás de la gente caprichosa?

¿Te das cuenta de que el caprichoso como el terco muestra a las claras, que no tiene sostén para su postura? “Es así porque es así”. “Me gusta porque me gusta”. “Creo eso porque creo eso”.

Los reyes de la tautología.

El terco es un prejuicioso. Aquí  podés abundar en este tema. 

El terco es inflexible. Y aquí conocerás los trastornos de la inflexibilidad

¿Te acordás la frase del genio Einstein “Si quieres obtener resultados diferentes no sigas haciendo lo mismo”?

Mirá:

La terquedad es la fama del necio cuando repite lo que intenta y no aprende de ello. Herrson

 

Los seres humanos somos contradictorios e incoherentes. No seamos también tontos.

“La terquedad acusa ignorancia”. Sófocles

 

Y, reitero, todavía hay gente que cree que la terquedad es símbolo de tener “las cosas claras”.

La predisposición a ser flexibles, a cambiar, a observar nuevas formas de ser y actuar en el mundo, son las herramientas más poderosas que tenemos para no quedarnos estacionados escarbando en la estupidez.

¿Cuál es el problema de que te equivoques?

¿Cuál es el inconveniente de que cambies de posición?

¿Qué es lo terrible que va a pasar si te transformás y llegás a ser la mejor versión de vos mismo?

La magia de escribir sobre la materia de uno, se da cuando redactando un artículo nos damos cuenta de cosas que nos veníamos preguntando, muchas veces, acerca de otro tema.

Siempre me pregunto por qué las personas tienen tanto miedo a cambiar, a enfrentarse con su verdadero interior, a encontrarse con sus errores. Hoy, en este momento, acabo de colegir que son tercos, entre otras cosas. Que funcionan con este tipo de cuestiones: “¿Cómo voy a decir que ahora pienso diferente? ¿Qué van a pensar de mí? ¿Cómo voy a enfrentar la “acusación”?: ¡Pero ya no sos el mismo!”.

¡Gracias al cielo, amigo! ¡Gracias que podés cambiar y avanzar, darte cuenta de lo que no te sirve aunque hayas creído que eso, era tu “verdad” más profunda!

No confundas terquedad con fuerza.

 

¿Y el daño emocional que deviene de la terquedad?

“Me dejó pero jamás lo olvidaré”.

“Pensaré en vos hasta el fin de mis días”.

¡Por Dios! ¿Qué es esto?

¿Te das cuenta de lo que te estás haciendo?

Estás “atando” tu vida y tu ser a otra persona que ya no está, sea por lo que sea.

 

Un beduino, que avanzaba sentado sobre un camello que cargaba con dos sacos, se encontró a un hombre, que prosiguió el viaje con él.

El hombre le preguntó al beduino:

– ¿Qué lleva tu camello?

El beduino contestó:

– En un lado, un saco lleno de maíz…

– .. Y en el otro lado un saco lleno de arena.

– ¿Por qué?

– Para equilibrar mejor la carga.

– Sería mejor repartir el maíz entre los dos sacos – observó el hombre. De ese modo, la carga de tu camello sería menos pesada.

 

Al beduino le sorprendió la inteligencia de aquel consejo.

– ¡Pero si tienes razón! ¡Tienes toda la razón del mundo! Tu pensamiento es sutil.  ¡Sube en mi camello, ven!

 

El hombre se subió al camello. Y el beduino le preguntó, intrigado:

– ¿Quién eres? – Un hombre inteligente como tú tiene que ser ¿sultán, visir?

– No, no soy nada.

– Pero ¿eres rico?

– No. Mira mis ropas.

– ¿Qué clase de comercio realizas? ¿Dónde está tu casa, tu tienda?

– No tengo ni tienda ni casa.

– ¿Y tus camellos? – ¿Y tus vacas?

– No los tengo.

– Pero entonces, con una inteligencia como la tuya, ¿Qué tienes?

– No tengo nada, ya te lo he dicho. No tengo ni un trozo de pan para comer. Mi ropa son mis andrajos.

– ¡Baja de mi camello! – gritó el beduino. – ¡Aléjate!

– ¡Llévate lejos de mí tu peligrosa inteligencia, porque mi idiotez es sagrada! 

Los dos hombres se separaron para siempre y el beduino continuó su camino, con un saco de maíz en un lado y un saco de arena en el otro lado.

 

Coaching y Espíritu es el blog que creo cada día, para mostrarte que la espiritualidad es el centro de tu Ser. Allí convergen todos tus dominios: físico, emocional y mental. Ella es la sabia que te guía en tu desarrollo.

Publicado por

RitaTonelliCoach

Mi nombre es Rita Tonelli y desde esta profesión que amo, la de Coach Ontológico personal, de parejas, espiritual, organizacional y de equipos, pongo lo mejor de mí para que juntos crezcamos avanzando en nuestros caminos hacia una vida mejor.

6 comentarios en “Los Reyes De La Tautología”

  1. Hola Rita debo reconocer que era terca, y hoy puedo reconocer a quienes lo son, y hay mas de los que uno se pueda imaginar. Por suerte yo me propuse cambiar y lo estoy logrando, vos mas que nadie sabe de mis avances. Quiero comentarte que se sufre mucho siendo así, creyendosé saberlo todo, y ni hablar de cambiar de pensamiento de un año a otro, ni te digo de un momento a otro, comprobé que ser así solo te trae momentos amargos, porque peleas sin sentido porque no creces en el tiempo, te quedas ahi estancado sin poder de acción. Es como limitarte a vos mismo a nuevos proyectos y nuevos sueños, es como cuando te quedas en un lugar ya sea de trabajo o de estudio solo para hacerle la contra a alguien, no lo hacés porque a vos te gusta ese lugar terminas agotandote antes de tiempo, y sin una meta alentadora para vos, en vez de seguir buscando otros lugares y otras personas que te ayuden a desarrollar mejor lo que te gusta hacer sin perder el tiempo y no quedarte ahi con lo poco que sabes, solo por cerrarte en la idea de “no le voy a dar el gusto no me voy a mover de aca” es increible la paz que se puede lograr siendo flexible, reflexivo y creativo para salir de determinadas cuestiones. Aceptando que lo que pienso hoy puede cambiar mañana y no por eso dejo de ser quien soy y de tener la fortaleza que tengo.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    ¡Qué hermoso comentario, Adela!
    ¡Qué bueno escucharte!
    Quiero decirte que por mi intenso trabajo con vos, observaba algo de esto, aunque no explícitamente. Me pone muy feliz saber que lo estás superando.
    Tu comentario lo dice y además los ejemplos que proporcionás, son excelentes para ilustrar mi post. Exactamente, es lo que sucede con los tercos.
    ¡Muchas gracias por regalárnoslo porque puede ser de gran ayuda!
    Un gran abrazo

    [Responde a este comentario]

  2. Hola hermosa.
    Cuanto tiempo sin leerte, ya que como te comenté, he estado despistada con una de mis gatillas… Bueno, a lo que vamos..
    Nunca fui una persona terca, pero claro que tengo amigos y gente cerca muuuuuy cabezona, como decimos aquí.
    Aprendí mucho de este poema de Samaniego, que dice así..
    -Subió una mona a un nogal
    y cogiendo una nuez verde
    en la cáscara la muerde,
    Con que le supo muy mal,
    arrojóla el animal
    y se quedó sin comer.
    Así suele suceder
    a quien su presa abandona,
    pues siempre hay quien como la mona
    su principio ha de vencer.
    Hermosa ¿verdad?… Y dice tanto…
    Tener principios no quiere decir que esos principios sean correctos, ni que esos principios nos hagan mejores.
    Podemos tener unas ideas, pero si no son buenas y alguien o algo nos lo hace ver hay que rectificar, que menos… Porque nuestros principios no siempre son justos, y por mucha fidelidad que se le tenga a una idea, si no nos es útil y además no es muy correcta habrá que abandonarla, que digo yo. O sea, que yo puedo intentar meter la cabeza entre dos hierros, pero si no entra por más que empuje, tendré que dimitir de querer meterla, jajaja..
    Yo no lo tomo como prepotencia, aunque quizá tenga algo que ver, pero mas bien lo llamaría tozudez, y como tu mencionas en el porst “Torpeza”, porque no se deben tener muchas luces cuando intentamos algo que nos es totalmente imposible realizar, ya que hay cosas que por propia razón, ni se cuestionan siquiera, a pesar de saber que hay quien no se apea de la burra, ya esté coja o no, jajajaja.
    La cabezonería y la testadurez son el error más grande y más cometido por el ser humano.
    Lo mejor es razonar, ver las cosas lo más reales que sean, pensar en cuantas posibilidades tenemos, que haberlas haylas y no cerrarnos solo en una.
    Por cierto… Me encantó el cuento.
    Un besazo Rita.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    Hola, Mari Carmen:
    ¡Que quede asentado que “estoy celosa de la gata” que te aparta de nuestras vidas! ¡Jajajaja!
    ¡Muchas gracias por aportar tu comentario así como el poema de Samaniego, quien como yo siento al menos, era, es y será de lo sublime del lenguaje español.
    Además de lo que he aprendido en relación a las conductas humanas, resuena en mí más. y creo que en nosotros también, la forma de estar siendo, cuando hemos cambiado de haber sido así y ya no serlo.
    Me hiciste acordar de algo que no me resisto a contártelo.
    En la casa de mi abuela paterna (un caserón de dos pisos con cierto lujo) había una escalera de mármol con barrotes modelados y llenos de ondas y recovecos.
    ¿Dónde, esta nena a los seis años, se le ocurrió meter la cabeza?
    ¡Sí! Entre dos de esos barrotes porque mi mamá empezaba a advertirme del peligro de hacer eso, cada vez que llegábamos y abriamos la puerta de la planta baja. ¿Terca, yo?
    No recuerdo mucho de mi infancia, (dicen que recordamos en realidad, todo lo que nos ha emocionado (hacer saltar la emoción)) pues esto lo tengo nítido como si lo estuviera viendo.
    Mi madre lloraba y gritaba. Mi abuela rezaba. Y mi padre -que fue quién al fin me sacó- con su presencia de ánimo de médico acostumbrado a ver desastres, decía, mientras miraba fijamente el espectáculo con un brazo atravesado cruzando su cintura y la mano del otro sosteniendo su barbilla: “Todo lo que entra tiene que salir”. Jajaajajaja.
    Como verás, tengo experiencia personal de lo que es un terco y de lo mal que se puede llegar a pasar.
    ¿Quién es más importante, la gata o yo? Jajajajajaja.
    Un gran abrazo. Coincido con que el cuento es genial. De nuevo: ¡Muchas gracias!

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  3. ¡¡¡jajajajajjajaja!!.. Qué preguntas tienes Rita…
    Cada una en su especie ttenéis un significado en mi vida, tanto mi gata como tu.
    La operaron y la sacaron de todo a la pobre, por una infección que cogió en la tripilla, y para mi es como una hijita, y no te exagero nada. Que puedes esperar?, si el animal duerme conmigo, descansa su cabecita en la almohada pegada a mi cara, echándome la patita por el hombro, y la pata trasera por la cintura, jajajaja.. La siento su respiración y me dan ganas de comérmela a besos. Hasta sueña y comienza a gruñir y a mover inquieta las patillas, como si estuviera corriendo, pero es que está soñando, jajajaja.. Y ya te digo que no se me despega en toda la noche.
    y para colmo la otra está con el celo y por la noche he tenido que quedarme para mimarla y callarla, porque si no hay nadie se pone a maullar como loca, hasta que se la pasa el celo es un sin vivir. Pero las quiero tanto chica..
    Tu estás sana y eso me tranquiliza, y tu sabes que te quiero un puñáo, que hablo contigo más que con mis hermanos, como será la cosa, jajajaja..
    No solo porque seas mi partera, sino porque te he cogido tal cariño que no te me vas de la cabeza.
    Así que como te dije, cada una en su especie sois muy importantes en mi vida.
    Un besote, corazón de melón.

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    RitaTonelliCoach Reply:

    ¡Jajajajaja! Hermosa de mi corazón. No tengo gata pero de la misma forma te aprecio y cuando no aparecés por internet, te extraño muuuuucho.
    Estaba bromeando, por supuesto. Sé que se puede tener espacios de relación tanto con personas como con animales. Y en esto, también me mostrás una posición que a mi forma de ver, es la correcta. No soy una apasionada de los animales sin embargo jamás haría un daño a ninguno, por eso, no tengo, porque no los cuidaría como se merecen.
    Lo que me molesta (me saca de quicio en realidad) son los fanáticos a quiénes se les va yendo el enfoque y terminan hablando mal de los humanos porque supuestamente, “aman” a los animales.
    Ahora que sé lo que le pasó, no me extraña que te tuviera absorbida, creo que son como bebés, así que queda clarísimo.
    ¿Y qué te voy a decir? Jajajaja. Si el otro día, Jose colocó una imagen clarísima acerca de la posesión por parte de las gatas de lo que es su casa y no la de los visitantes. Jajajaja. Si quiero alguna vez, ir a su casa, ya me vale enterarme pronto. Jajajajaja.
    Todo es broma. No tengo problemas excepto con las aves. Eso sí y no hay vuelta atrás: donde hay pájaros, no hay lugar para mí. Esto es un poquito más serio porque se trata de una fobia desde que tenía 3 años. Sí, leíste bien, 3 años. Y no se va de ninguna manera. Ya te lo contaré con detalles.
    Un gran abrazo y gracias por contarme tu romance con la gata. Ahora me quedo más tranquila. Jajajaja. Un beso grande y sigo bromeando sobre el tema.

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